Arriesgar para lograr el éxito

Gene Camarena empezó con una pizzería hace 20 años, hoy tiene 60

WICHITA, Kansas.- Hace 20 años que Gene Camarena tomó el riesgo de comprar una franquicia de Pizza Hut para convertirse en empresario y desde entonces no ha parado. Ahora no solo tiene 60 restaurantes de esta cadena en Texas, Indiana e incluso México, sino que es dueño de ocho hoteles Marriott, un banco y una firma de bienes raíces.

Graduado de la Universidad de Kansas y con un máster en administración de negocios en Harvard, este emprendedor latino nacido en Salina de lo único que se lamenta es de no hablar bien el español.

“Mi abuela vino de México a Kansas con dos hijos pequeños después de que su primer esposo falleció. Aquí se casó con mi abuelo, quien trabajó en el ferrocarril como muchos latinos. Desafortunadamente, aunque mis padres hablaban fluido el español, nunca lo hacían en casa y los hijos nunca lo aprendimos”.

En 1989 puso un laboratorio de fotos junto a un amigo que terminaron vendiendo al poco tiempo. Uno de sus primeros trabajos fue en las oficinas corporativas de Pizza Hut, compañía que se fundó en Wichita de la mano de dos estudiantes universitarios. Pero Camarena tenía claro que quería ir más allá y poner a prueba sus conocimientos que había adquirido durante la carrera.

Con un poco de inversión personal y otro poco prestado por un banco compró la primera franquicia siguiendo un consejo que hoy día da a todos aquellos latinos que quieran superarse. “Tienes que tomar el riesgo. Yo nunca había tenido un restaurante antes, pero tienes que tener la confianza de hacerlo bien y de trabajar duro”, dijo Camarena. “De ahí no hay un camino fácil para hacer crecer los negocios. Es algo que toma muchas horas y muchos sacrificios, donde tienes que equilibrar tu vida personal con la del trabajo”.

“Hemos sido muy conservadores a pesar de tener que invertir mucho dinero. Tal vez no hayamos crecido tan rápido como otros negocios, pero hemos estados estables y mantenido las ganancias”.

En los diferentes negocios que administra, Camarena emplea a unas 1,500 personas con la presión añadida no sólo de tener que hacerlo bien sino de sentirse de algún modo como el ‘papá’ de sus trabajadores.

“Tienes la presión porque eres responsable de sus vidas. Si no administras bien el negocio y fracasas, tienes que despedir gente o recortar beneficios”, indicó. “Hemos tenido suerte de que en esta recesión no hemos tenido que despedir a nadie, pero aún así sientes la responsabilidad porque hay muchas familias que dependen de ti, de las decisiones que tomes y de estar seguro que tengan la nómina pagada cada dos semanas”.

Camarena cuenta con oficinas en Texas, Indiana y Kansas City. Cuando no tiene que viajar, trabaja desde casa, una lujosa vivienda en un terreno de 11 acres con lago incluido en la que resultaría fácil distraerse.

“Trabajar en casa toma mucha disciplina. Por eso he puesto la oficina del otro lado de la casa, para poder aislarme y concentrarme tranquilamente”.

“Es fascinante comenzar un negocio, pero requiere de mucha inversión, especialmente en el área de los restaurantes, donde tienes que revisar los números a diario para estar seguro de que son estables, o cuando necesitas remodelar o reconstruir un local”, comentó. “Tienes que realizar las proyecciones del dinero que gastas y cuánto generas antes de poner el negocio en marcha para asegurarte de que vas a tener ganancias de vuelta”.

“Para eso tienes que estar seguro del capital con el que cuentas y de cuánta deuda tienes. Todo eso es algo que aprendí en la escuela de negocios”, agregó quien no quiso conformarse con una licenciatura y cursó un máster con la intención de convertirse en empresario.

“Siempre he estado aquí en Kansas. El único tiempo cuando no he estado es cuando estudié los dos años en Harvard, pero me encanta este estado y la gente. Es un buen lugar para criar a tu familia”, agregó quien es padre de dos hijas. Su próxima meta es que la más mayor encuentre su camino profesional y, tal vez, asegura, la involucre en alguno de sus negocios para desarrollar su potencial empresarial.