Asientan el progreso

La comunidad latina en Wyoming goza de oportunidades que se han ido forjando con el paso del tiempo

CHEYENNE, Wyoming – A Ann Esquibel no se le olvida el día cuando, estando más joven, alguien le dijo que “con ese apellido no iba a conseguir trabajo en Wyoming”. Y ahora, después de haber trabajado para tres gobernadores y como secretaria en diferentes oficinas, muestra más que nunca su orgullo de ser latina.

Cuando llegó a Wyoming en 1950 porque su papá se mudó de Nuevo México para trabajar en el ferrocarril, había apenas 15 latinas en el noveno grado de la secundaria. Recuerda que solo seis se graduaron.

“Muchas quedaban embarazadas o en lugar de ir a la escuela se ponían a trabajar”, dijo quien hoy día es presidenta de la Organización Hispana para el Progreso y la Educación. “Yo también quería trabajar, pero mi papá me dijo que era más importante estudiar”.

Hubo un tiempo, agrega, que “la gente de color estaba segregada” y no podían comprar casa porque “había personas que no le gustaba que hubieran mexicanos”.

“Había carteles en los restaurantes que decían que si eras mexicano no podías entrar”, comentó Ana María García, quien trabaja en el Departamento de Parques y Recreación, además de ser instructora de zumba y espiritista.

“Ahora la ciudad es más abierta para los latinos y hay oportunidades”, agregó quien cuando almorzaba en la escuela “sacaba un burrito y todas mis compañeras, que tomaban un sándwich, se quedaban mirando”.

“A comparación de cuando llegaron sus papás, los hispanos ahora están muy bien integrados, a menos de que no quieran participar en la sociedad”, añadió.

Las cosas han cambiado tanto que desde hace dos años, la capital celebra un festival hispano mientras que a través de diferentes iniciativas se ayuda a jóvenes latinos para que vayan a la universidad y logren sus metas.

A pesar de ser el estado menos habitado del país, con algo más de medio millón de personas, Wyoming ha crecido en la última década a un ritmo del 14.1% en buena parte gracias a la comunidad hispana. Casi el 9% de su población, por encima de los 50,000 habitantes, es ya latina.

Un vistazo a algunas de sus escuelas es suficiente para comprobar que el futuro seguirá cobrando un rostro cada vez más hispano.

“La historia nos dice que los latinos seremos la mayoría”, señala Carla Gregorio, directora de la primaria Hebard en Cheyenne. De los 200 alumnos que asisten a su escuela, el 45% son hispanos, el porcentaje más alto en cualquier primaria de Wyoming, comparado con el 13% de estudiantes hispanos que tiene el distrito escolar de la ciudad.

“Somos una escuela de vecindario. Aquí vienen los nietos de quienes estudiaron en esta misma escuela”, dijo la directora que lleva 16 años en el cargo y quien resalta que “en la última década las mujeres hispanas hemos ido teniendo mayor liderazgo”, hasta el punto de que “las latinas son ejemplo a seguir para otros latinos”.

Pero el primer estado del país que reconoció el derecho a la mujer para votar también ha buscado maneras para tratar de frenar derechos a los inmigrantes.

“Cuando los números [de latinos] aumentan, hay ciertas sospechas y miedos entre alguna gente, especialmente con todo lo que está pasando en Afganistán y Pakistán”, dijo Floyd Esquibel, hermano de Ann, quien ahora es senador después de 14 años como asambleísta. Su otro hermano, Ken Esquibel, sirve en la Cámara de Representantes.

“Hubo un intento de tener una ley como la de Arizona, pero ni siquiera salió del comité. La razón es que nosotros aquí somos gente de mente abierta y no queremos llegar a una ley que esté basada en el miedo y las sospechas”, indicó el senador. “Los latinos están integrados en la sociedad, aunque no tal vez al nivel de educación que nos gustaría ver”.

Como muchos latinos de Wyoming, la familia de Rubel Vigil también se mudó de Nuevo México cuando era pequeño. Representa la quinta generación de latinos en el país en su familia y ha ido escalando en su trabajo hasta supervisar a 22 personas en la Oficina de Administración de Terrenos en Lander.

El 49% del suelo de Wyoming es propiedad del gobierno.

“El progreso aquí ha sido bueno, pero algo lento. Es un estado muy conservador, por lo que quienes están más aventajados son los que tienen más educación y están mejor preparados”, dijo quien en su trabajo debe asegurarse que los terrenos públicos se exploten de la mejor manera posible, además de procesar las peticiones de las compañías de gas.

“La relación entre hispanos y no hispanos es buena”, agregó. “No hay grandes problemas de discriminación. Muchos ranchos los contratan y se dan cuenta de que necesitan de esa fuerza laboral”.

“Wyoming es un estado donde puedes lograr tus metas sin cuestionamientos”, indicó García.

El aumento de población hispana ha hecho que Jimmy Valdez, el concejal hispano que más tiempo lleva sirviendo en Cheyenne, quiera compaginar sus obligaciones con un programa en una estación de radio bilingüe en el que ofrece información y consejos para la comunidad latina, además de promover la cultura hispana.

“Wyoming para los latinos es lo que tú quieras ser. Cualquier persona puede lograr lo que quiera que sea si demuestra que se mejora a sí misma”, dijo quien lleva 12 años como edil, aunque al poco tiempo de salir de la secundaria tuvo tres trabajos a la vez porque tenía cinco hijos que mantener.

“Hay muchos latinos que lo están haciendo muy bien. Si eres latino y demuestras que puedes hacer lo que quieres, lo tienes”, indicó quien recuerda que su hija “fue discriminada en el colegio por llevar el apellido Valdez y ahora es doctora en educación”, donde enseña a los aspirantes a maestros en la Universidad de Wyoming.

“Lo que me gustaría ver es más latinos que se postulen para puestos políticos o para el departamento de policía”.

“Es muy importante que los latinos se involucren en lo que está pasando”, dijo Ann Esquibel por su parte. “Si queremos cambios, nosotros tenemos que ser parte del cambio”.