Cacería Humana

Hace unos días se conocieron las cifras que el gobierno de Barak Obama gastó en la deportación de más de un millón de personas ( La Opinión 10/5/11). La cifra que ronda los 23 mil millones de dólares, lo que da unos 23 mil dólares por deportado, muestra con toda claridad el verdadero motivo de esta cacería humana.

Aquí no se persigue al trabajador indocumentado por que violó la ley al entrar de manera ilegal al país. Si les importa tanto el cumplimiento de la ley, ¿por qué el estado sigue financiando, como hace décadas a la derecha cubana de Miami, para promover la entrada ilegal de cubanos a Estados Unidos?

Aquí se persigue al indocumentado solo por el precio que el gobierno le puso a su cabeza.

Aquí no hay racismo ni xenofobia, como cree mucha gente bien intencionada que defienden la causa de los trabajadores indocumentado. Lo que hay aquí es un negocio millonario.

Las leyes como la de Alabama no se hacen para satisfacer los sentimientos enfermizos de una porción del electorado racista. Estas leyes tienen el objetivo de incorporar una mano de obra abundante y barata como es la policía a la tarea de levantar la cosecha de indocumentados.

Con estas leyes el negocio cierra perfecto. Tienen la materia prima, 12 millones de indocumentados, tienen el precio que paga el comprador (el estado) 23 mil dólares por cabeza, tienen los depósitos donde acopiar la mercancía, las cárceles, solo les faltaba los peones que hagan el trabajo sucio, la policía.