Dan zapatos y ropa a 5,000 angelinos

Misión de Skid Row registra a las familias para la entrega anual

La difícil situación económica obligó al paralegal Jonathan Lima, del sur de Los Angeles, a trabajar en un estacionamiento como asistente de valet. Esa misma necesidad lo empujó ayer a ir a la Misión Jordan, en Skid Row, a las 3 a.m. a poner su nombre en la lista para que sus tres hijos reciban zapatos gratis.

“Esta es la primera vez que vengo. Sólo tengo un trabajo part time [de medio tiempo] de tres horas al día. Mi esposa no está trabajando y tenemos tres hijos. Cualquier ayuda es bienvenida. Lo que sea es una bendición de Dios”, dijo Lima, mientras esperaba bajo una leve llovizna y una mañana fría.

La Misión Jordan inició ayer a registrar a las familias que obtendrán zapatos, mochilas y ropa gratis. Hasta ayer por la tarde se habían registrado a más de mil niños.

Walter Contreras, director del evento, dijo que hay muchos más angelinos necesitados de los que ellos pueden ayudar, por eso están registrando hasta un máximo de 5,000 personas.

“No queremos que las familias se expongan durmiendo en la calle, como ha sucedido en años anteriores. Tampoco queremos que esperen horas y horas sin recibir nada a cambio. Por eso estamos registrando a las personas. Sólo vamos a aceptar un máximo de cinco mil”, afirmó Contreras.

Los zapatos son estilo deportivo donados por Footlocker. El precio promedio es de 50 dólares.

Mary Signorino, portavoz de Footlocker, dijo que por más de dos décadas esta empresa ha sido el patrocinador principal del evento.

“Colaborar con la comunidad es parte importante de los valores de la empresa. Siempre hemos sido parte de este evento que tiene como objetivo empujar a que los niños cumplan con sus metas”, dijo Signorino.

Decenas de trabajadores de Footlocker son voluntarios del evento que en 23 años ha donado alrededor de 25 millones de dólares en zapatos y otros productos.

“Hay familias que tienen cuatro o cinco niños que necesitan esta ayuda adicional. Hay muchos niños que vienen al evento con los mismos zapatos que recibieron el ano anterior porque sus padres no han podido comprarles otros zapatos”, dijo Contreras.

Cada año, por más de 20 años, Ana Avila ha llegado a la misión en busca de zapatos. En el pasado era para recibir donaciones para sus seis hijos y ahora para sus cuatro nietos.

“Yo era madre soltera y esta era una gran ayuda con mis hijos. Ahora traigo a mis nietos por tradición”, dijo Avila, residente de Downey.