Detectan mala gestión en LA Plaza

Junto con Miguel Ángel Corzo salen otros 16 empleados del nuevo centro cultural

La salida de Miguel Ángel Corzo, “El Jefe”, de la dirección ejecutiva de LA Plaza de Cultura y Artes por “mala gestión administrativa”, así como la de otros 16 empleados -más de la mitad de su plantilla laboral- ha puesto en el ojo del huracán al único museo que exhibe la historia de los mexicanos en Los Ángeles.

Con apenas seis meses de vida, el centro cultural, ubicado junto a la Placita Olvera, se ha enfrentado a distintos problemas desde antes de su concepción, primero por la falta de fondos para su construcción, luego por el descubrimiento de osamentas y artefactos de nativos americanos y ahora por un cambio de liderazgo y la abrupta reducción de personal.

Los pocos detalles revelados sobre la decisión que hace unos días tomó el consejo de administración de LA Plaza de no renovar el contrato laboral de Corzo han echado más leña al fuego. Sus 12 integrantes justifican que esto obedece a una “mala gestión financiera”, que se refiere cuando una entidad es conducida de manera equivocada, sin eficiencia o con incompetencia.

“No puedo hablar exactamente sobre lo que pasó porque es un asunto personal”, dijo Miguel Santana, integrante del consejo fiduciario. “La mesa directiva decidió simplemente no extender su contrato”, indicó el también jefe administrativo del gobierno de Los Ángeles.

Al semanario Los Angeles Downtown News, Santana reveló que tenían preocupaciones financieras relacionadas con el manejo general del museo, la contabilidad de los gastos y la forma en que operaban los fondos. Todo inició, dijo el funcionario, cuando los proveedores de LA Plaza se quejaron con la oficina de la supervisora Gloria Molina, la principal gestora del centro, por pagos atrasados.

El hermetismo en torno a la salida de Corzo se debe a políticas del museo respecto a los asuntos personales, indicó el asesor financiero municipal a La Opinión, aunque se ha dicho que podría deberse a que el caso será llevado a los tribunales. El ahora exdirector ejecutivo del centro cultural no pudo ser localizado por este diario para un comentario.

Antes de que el caso fuera abordado por la prensa, el consejo administrativo de LA Plaza intentó apaciguar el asunto dejando el timón del sitio a Terry Muñoz, quien ha trabajado en oficinas financieras del condado y la ciudad por más de 30 años. Y hace unos días explicó a los donadores el cambio de liderazgo por medio de cartas.

Para los responsables del museo, con un presupuesto anual de tres millones de dólares, este incidente no afecta la imagen de un sitio que, del 4 de abril al 27 de septiembre, ha sido visitado por más de 38,000 personas, alrededor de 1,500 por semana.

“No estoy preocupado”, afirmó Santana. “Esto es de la comunidad y una sola persona no lo cambiará”, manifestó.

Más de un mes ha pasado desde la salida de “El Jefe”, quien recibía un salario de 180,000 dólares anuales, pero hasta ayer él seguía dando la bienvenida a través de un video a los visitantes de la página de Internet del centro. En una breve grabación Corzo expone: “Estamos comprometidos con celebrar y cultivar la valoración de la naturaleza duradera y cambiante de las culturas mexicana y mexicoamericana en Los Ángeles y más allá”.

No está claro si sus presuntas fallas provocaron el despido de 10 empleados y la salida voluntaria de otros seis, de los 28 que estaban cuando el proyecto abrió sus puertas a principios de abril.

Muñoz comentó a La Opinión que algunos decidieron buscar otro trabajo al ver la falta de visitantes.

“A muchos no los necesitaban porque se encargaban de la construcción y decoración del edificio”, indicó.

La supervisora Molina hizo hincapié en que la misión de LA Plaza sigue más viva que nunca; prueba de ello, dijo, es que las exhibiciones, actividades y talleres permanecen los seis días de la semana (cierran los martes). “El concejo administrativo se ha comprometido a estabilizar la institución y buscar un liderazgo dinámico que nos pueda conducir”, señaló en un comunicado.

Situado a un costado del lugar donde se fundó Los Ángeles en 1781, la Placita Olvera, el museo, de 2.2 acres, incluye dos edificios históricos recientemente renovados (el Vickrey-Brunswig Building y el Plaza House) y está rodeado por un jardín de 30,000 pies cuadrados. Los gastos de operación y mantenimiento del lugar, cuya construcción costó 27 millones de dólares, corre por cuenta del condado.

Las exposiciones más visitadas son “¡LA empieza aquí!” y “Calle principal: Main Street Los Ángeles 1920”. A partir del 16 de octubre se exhibirán películas del comediante mexicano Mario Moreno, “Cantinflas”.