Día de Muertos en Oakland

Con un colorido festival se celebró una importante tradición mexicana

OAKLAND.- Calaveritas de azúcar, danzantes con la cara pintada de blanco y negro, olor a pan de muerto y altares en honor a las víctimas de la violencia en Oakland, eso fue parte del paisaje el pasado domingo 30 de octubre en el Festival de Día de Muertos en el distrito latino de Fruitvale.

La jornada fue en su mayoría festiva, como lo es la celebración de difuntos en México, pero de la misma manera que en aquel país, la fiesta fue un lugar para la reflexión. Una madre dedicó un altar a su joven hijo fallecido años atrás víctima de las pandillas, ella dice que la violencia continúa y que a pesar de los años el dolor de haber perdido a un hijo nunca se supera.

Un panadero de Oakland también habló del dolor de la violencia y de los que se han ido a causa de ella, por eso participó en la creación de un altar dedicado a esas vidas que se fueron. El altar compuesto por cruces de madera, representaba cada una de las 89 muertes ocurridas en lo que va del año en esa ciudad.

De manera irónica en dos de los puestos de juguetes que eran parte del festival organizado por el Unity Council vendían ametralladoras de juguete; parecía una de esas bromas macabras típicas del Día de Muertos. Quizá el próximo año los organizadores puedan cuidar un poco más lo que se vende para que no aumente el número de cruces en los altares.