Énfasis en la política bilateral

Earl Wayne habla de la importancia del trabajo en conjunto para poder alcanzar fines comunes

MÉXICO, D.F.- Earl Anthony Wayne, el nuevo embajador de Estados Unidos en México, presentó ayer sus credenciales al presidente Felipe Calderón y vislumbró una amplia colaboración para detener cualquier tipo de cruce “ilegal”, sea de tráfico de personas, armas, explosivos, narcóticos y todos los demás bienes del crimen organizado.

“El trabajo es en ambas direcciones”, dijo en rueda de prensa para refrendar la política bilateral.

“Y nuestros esfuerzos de cooperación para ofrecer seguridad a nuestras comunidades en ambos lados de la frontera permanece como un foco central de nuestra agenda compartida, a través de la Iniciativa Mérida,”.

Wayne, de 60 años, juró ante la la secretaria de Estado, Hillary Clinton como embajador de los Estados Unidos en México el pasado 6 de septiembre en Washington.

Ayer se presentó frente al ejecutivo de este país junto con diplomáticos de Países Bajos, Filipinas, Timor y Lituania y se dijo feliz de llegar para conmemorar el aniversario 201 de la Independencia de México, el próximo 16 de septiembre.

El representante estadounidense destacó en su posicionamiento público frente a los medios de comunicación que la relación entre México y Estados Unidos es “mucho más que seguridad” , aunque exista “angustia y “ansiedad” por la violencia.

Más de mil millones de dólares en comercio cruzan la frontera México-Estados Unidos diariamente y casi un millón de personas cruzan con documentos en el mismo periodo como parte de su rutina.

Wayne llegó a la embajada más grande de su país en el mundo – alberga a 37 distintas agencias gubernamentales estadounidenses- en reemplazo de Carlos Pascual.

Su antecesor dejó el cargo luego de que el gobierno de Felipe Calderón lo considerara “non grato” por sus comentarios revelados en WikiLeaks acerca de que el ejército mexicano era lento y tenía “aversión al riesgo”.

Tiene estudios de licenciatura en Ciencias Políticas por la Universidad de California en Berkeley, y dos maestrías: una en Ciencias Políticas por las Universidades de Stanford y Princeton y otra en Administración Pública de la Universidad de Harvard.

Con 36 años de carrera diplomática, ha trabajado en Asia, Europa y Latinoamérica. En esta última región destaca su trabajo como embajador en Argentina, donde fue conocido como “el embajador rock and roll”.

Hillary Clinton aseguró recientemente que Wayne utilizaba cualquier presentación de un grupo de música popular que visitaba Buenos Aires, de los Backstreet Boys hasta los Black Eyed Peas, como un puente para cruzar las barreras culturales y conectarse con los jóvenes argentinos.

Anteriormente, entre 1989 y 1991, ocupó el cargo de Director de Asuntos Regionales para el Embajador Extraordinario y Plenipotenciario para la Lucha contra el Terrorismo y más tarde se desempeñó como secretario de Estado Adjunto para Asuntos Económicos y Empresariales (2000-2006).

Destaca en su perfil difundido por el Departamento de Estado su experiencia en los temas de combate al terrorismo deuda internacional y asistencia económica post-conflicto. En los últimos dos años fue el segundo al mando de la embajada de Afganistán por lo que se le ha atribuido experiencia en Estados fallidos.

Wayne dijo ayer que no hay comparación alguna entre México y el país que hospedó durante años a Osama Bin Laden.