Enseñan a votar a conciudadanos

Egipcios llevan a cabo campaña en favor del voto libre

EL CAIRO, Egipto.- Con poco más de veinte años, jóvenes activistas ejercen estos días de profesores en las calles de Egipto para enseñar a sus compatriotas a votar libremente en unas elecciones en las que el expresidente Hosni Mubarak ya no podrá mover sus hilos.

“Es muy difícil inculcar a la gente que pueden cambiar el país con su voto y que estos comicios van a ser verdaderos”, apunta la egipcia Marua Abdel Hamid, en referencia a las décadas pasadas en las que la opinión pública no influyó en las decisiones políticas.

Abdel Hamid se encuentra en una concurrida zona del barrio cairota de Dokki, donde ha llegado con una decena de compañeros, provistos de carteles y panfletos en los que pueden leerse lemas como “¿Sabes qué son las elecciones?” o “Con tu voto eliges la Constitución”.

Como improvisados maestros itinerantes, activistas del movimiento 6 de Abril, instigadores de la revolución que obligó a renunciar a Mubarak el pasado febrero tras 31 años en el poder, se han propuesto explicar a los ciudadanos el sentido de la democracia a falta de un mes para que comiencen las elecciones legislativas.

Saben que el futuro del país está en juego y por eso dedican sus ratos libres en la noche, tras salir del trabajo, a las campañas de sensibilización.

Las tradicionales suspicacias hacia los candidatos se unen a la complejidad de un sistema electoral que presenta tanto listas abiertas como cerradas y que en el pasado estuvo manchado por numerosas denuncias de fraude.

En esta ocasión, los mayores de 18 años podrán elegir a los miembros de las dos cámaras parlamentarias entre más de 9,400 candidatos durante una carrera electoral de fondo que comenzará el próximo 28 de noviembre y no acabará hasta marzo de 2012.

En el Instituto de Estudios de Derechos Humanos de El Cairo, su responsable Mohamed Zaree organiza charlas dentro y fuera de la capital para explicar a los ciudadanos cómo ejercer el derecho a voto sin caer en la tentación de recibir dinero a cambio.”A diferencia de otros años, los ciudadanos nos hacen ahora muchas preguntas y nosotros insistimos sobre todo en que no deben votar a quienes les ofrecen dinero o regalos”, señala Zaree.

La tarea es todavía más delicada entre las personas que no saben leer o escribir, en un país donde la tasa de analfabetismo ronda el 60% de la población adulta.

“Les mostramos cómo rellenar las papeletas e intentamos hacerlo de la forma más simple enseñándoles a identificar a los candidatos y partidos por su nombre y su símbolo”, sostiene el coordinador del proyecto.

Esa falta de educación es la que, según el analista Emad Gad, puede servir a los partidos islamistas como los Hermanos Musulmanes para influir en el voto por la fuerza que tiene la religión en un país conservador como Egipto.

Además, Gad pide no perder de vista la importancia de estos comicios, los primeros desde la revolución, de los que espera una alta participación.

Una expectativa que comparten los jóvenes activistas, quienes a pie de calle también abogan para que el voto sea responsable.

En una de esas jornadas organizadas por el 6 de Abril, entre el ruido de los coches que pasan a escasos centímetros, una anciana que prefiere no dar su nombre se acerca para rezar por los activistas, a quienes pide que tengan cuidado.

Su consejo no es baladí- La semana pasada, uno de los integrantes del 6 de Abril, Ali al Halaby, fue detenido por participar en una campaña de grafiti que buscaba concienciar a la población para que no vote a miembros del ya disuelto partido de Mubarak, que ahora intentan presentarse como candidatos independientes en las parlamentarias.

De forma simbólica, los activistas pintaron un círculo blanco y otro negro para marcar la diferencia entre los candidatos “limpios” y los remanentes del anterior régimen.

Por ese acto, visto por las autoridades como un “daño a la propiedad”, Al Halaby tuvo que pagar una fianza de 1.800 libras egipcias (unos 300 dólares) para salir de la cárcel.

“La gente nos pregunta cómo puede saber si los aspirantes son pro Mubarak si todos prometen lo mismo, pero nosotros no podemos hacer campaña por otros. Sólo hay que pensar en lo que esas personas han hecho antes”, afirma el joven Ahmad Hosny que, como sus compañeros, quiere construir la democracia y enterrar la huella de Mubarak.