La justicia del dinero

MEDA celebra 38 años; su misión es apoyar a las familias trabajadoras a obtener mejores condiciones económica

SAN FRANCISCO.- Jacqueline Marcelos llegó a MEDA, en búsqueda desesperada de auxilio, en 2007. Víctima de un fraude hipotecario, fue el lugar donde le ayudaron a que se hiciera justicia.

Hoy Marcelos trabaja para la Agencia para el Desarrollo Económico de la Misión (MEDA, por sus siglas en inglés). Tras capacitarse y ser voluntaria por meses, su labor consiste en asistir a quienes buscan ayuda para comprar una casa.

En septiembre 8, al celebrarse los 38 años de la fundación de MEDA con una fiesta alegre y generosa, Marcelos recibió un reconocimiento. Su voluntad de educarse en asuntos hipotecarios para ayudar a otros a evitar abusos es la clase de mejoramiento personal que la agencia tiene como misión.

Luis Granados, desde hace 14 años director ejecutivo de MEDA, refirió aquella noche de la fiesta que la agencia inició sirviendo a 73 familias, en 1973, y que a la fecha atiende a 3,400.

También dijo Granados que MEDA consiguió el retorno de 3.6 millones de dólares en devoluciones de impuestos en 2011; salvó este mismo año a 64 familias de ser desalojadas de su casa por causa de líos hipotecarios y, en 2010, promovió la creación de 250 nuevos empleos.

“Asesoramos a comercios, nuevos y en funcionamiento, para que alcancen el éxito, ayudamos a compradores de casas a que las obtengan y las protejan, ofrecemos preparación gratuita de impuestos para gente de escasos recursos e incrementamos las habilidades y conocimiento financiero de familias trabajadoras”, resumió Granados.

MEDA, que celebró entre sus más recientes logros la apertura de El Mercadito -una incubadora de pequeños comercios- así como un acuerdo con United Ways de abrir un centro de capacitación financiera en Plaza Adelante -el edificio que alberga a MEDA y otras ocho agencias proveedoras de servicios-, dedicó la noche de su aniversario a honrar a otros.

Además de Marcelos, William Ortiz Cartagena fue también premiado como cliente distinguido. Asistido por MEDA en la elaboración de su plan de negocios, este nativo del barrio de la Misión inició en 2009 una compañía que maneja estacionamientos públicos, Owner Gentle Parking.

A la fecha, Ortiz emplea a 40 personas, la mayoría muchachos de escasos recursos de la Misión y Excélsior. La idea es no solo proveer empleo, sino también alejar a esos chicos de ambientes violentos y alentarlos a continuar sus estudios.

Sandra R. Hernández, directora ejecutiva de la Fundación de San Francisco (San Francisco Foundation), fue reconocida también, ella por su voluntad de “promover justicia, equidad y oportunidades” para los latinos y otras comunidades marginales de la Bahía.

El supervisor David Campos mereció también reconocimiento; él por su “arduo trabajo e incansable dedicación para mejorar la vida de la gente que representa en el distrito de la Misión”.

Doce días después de la fiesta, celebrada en el edificio de los veteranos de guerra (SF War Memorial Veterans Building), Plaza Adelante, en el cruce de Mission y la calle 19, bullía de actividad.

Alex Nerguizian ofrecía un curso más de finanzas personales a clientes del Fondo Popular de la Misión; Dairo Romero, director de Programas de MEDA, iba de reunión a otra; mientras que en Caminos unos cuantos aprendían el uso de la computadora.

Jacqueline Marcelos, en tanto, en un tiempo libre entre citas con clientes, rememoraba su historia personal a la luz de noticias recientes.

El arresto de Carlos y Karla Parada y de un socio de estos, Geovanny Avendaño, la segunda semana de septiembre, la remitió sin remedio al fraude hipotecario del que acusa a Edwin Parada -hermano de Carlos y tío de Karla.

En custodia desde julio de 2008, Edwin Parada enfrenta dos casos judiciales, y por ambos, un total de 24 cargos por delitos mayores; 31 personas lo acusaron de haberles robado 2.2 millones de dólares. Avendaño y los otros dos Parada arrestados están acusados de crímenes similares.

La disputa judicial de Marcelos contra Edwin Parada prosigue. Aún no ha visto el dinero que, acusa, aquel le quitó. Al menos sabe que hizo lo correcto al denunciarlo. Tres años después, repitió: “Nadie nos escuchaba, ni la policía ni el fiscal del distrito. Fue hasta que llegamos aquí que comenzamos a encontrar ayuda y a conocer a otras víctimas”.Más: ElMensajero.com

Ahora Jacqueline Marcelos está al otro lado de la mesa. Quien busque consejo hipotecario en MEDA, no hay duda, encontrará en ella una aliada.

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