Liberan a 23 plagiados

Entre ellos, se encontraban veintidós centroamericanos

MÉXICO, D. F. (EFE).— El Ejército mexicano liberó a 23 personas secuestradas, entre ellas 22 centroamericanos indocumentados y un mexicano, en las ciudades de Nuevo Laredo y Reynosa, ambas en la frontera con Estados Unidos, informaron ayer fuentes oficiales.

En el primer operativo, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) indicó que personal de la IV Región militar localizó en un recorrido de vigilancia, efectuado ayer, un domicilio donde se encontraban ocultos 15 hondureños, presuntamente secuestrados, en la ciudad de Nuevo Laredo, en el norteño estado de Tamaulipas.

En ese sitio los militares detuvieron a una persona encargada de vigilar a los hondureños, precisó la dependencia en un comunicado.

La Sedena recordó que este operativo se desarrolló en el marco de la denominada operación “Noreste” que forma parte de la Estrategia Integral en contra del Narcotráfico y la Delincuencia Organizada.

La dependencia precisó que el detenido y los indocumentados fueron entregados a la fiscalía para deslindar responsabilidades.

Por otro lado, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) informó que la Policía federal liberó el lunes pasado a ocho personas, entre estas a siete centroamericanos y un mexicano, que se encontraban secuestradas en un barrio del municipio de Reynosa, en el mismo estado y en la frontera con EEUU.

La SSP detalló que tras un operativo de vigilancia en la zona, los agentes “detectaron que dentro de un predio se escuchaban gritos de personas que solicitaban ayuda”.

En ese sitio, la policía encontró a las ocho personas “vendadas de los ojos, atadas de pies y manos, por lo que se inmediato les brindó apoyo ya que manifestaron haber sido privadas de su libertad desde hace varios días y golpeadas en varias ocasiones”.

Las víctimas recibieron atención médica y psicológica, y fueron presentadas ante la fiscalía federal para dar inicia la investigación correspondiente y determinar su situación jurídica.

La SSP añadió que en ese operativo contó con la colaboración de la oficina del Distrito sur del Texas del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos.