No habrá una salida de reos

Autoridades explican plan de traspaso de prisioneros que inicia el 1 de octubre

SACRAMENTO, California

El histórico traspasos de reos conocido oficialmente como plan de realineamiento arranca mañana sábado pero éste no significará la salida masiva de reos de las prisiones estatales hacia las cárceles locales ni tampoco que se les deje libres antes de cumplir sus sentencias.

“En los hechos no va a pasar nada este 1 de octubre. No se van a volar las puertas de las prisiones para que una ventisca de presos inunde el estado”, explicó ayer Mark Pazin, presidente de la Asociación Estatal de Sheriffs. “Nada más lejos de la verdad, lo que va a suceder es un plan para que los condados se hagan cargo de los presos [no serios] que sean sentenciados a partir del 1 de octubre, y estamos preparados para eso”.

“Los ofensores menores que cumplan sus condenas y salgan de las prisiones estatales serán supervisados por los agentes de libertad condicional del condado no por el estado”, explicó por su parte, Matthew Cate, secretario del Departamento de Prisiones (CDCR). “Y todos los nuevos sentenciados por delitos menores a partir del 1 de octubre cumplirán sus sentencias en las cárceles de los condados en lugar de ir a las prisiones estatales”.

La Corte Suprema le ordenó al estado deshacerse de 30,000 presos en un periodo de dos años, para reducir la sobrepoblación. De otra manera, advirtieron que ordenarían la liberación temprana de reos. Actualmente las 33 prisiones del estado están al 137.5% de su capacidad.

Uno de los temas que más preocupa a los condados es el financiamiento para el plan de realineamiento. En el primer año, los condados recibirán 400 millones de dólares; el segundo año 850 millones de dólares; y el tercero 1,000 millones.

El gobernador presentará a los votantes una iniciativa el año que entra para enmendar la Constitución y asegurar que siempre haya dinero para los condados pero aún no sabe si propondrá nuevos impuestos o un aumento de éstos para obtener el financiamiento.

“No vamos a responder a la Corte Suprema liberando 30,000 prisioneros sino con este plan que es la solución más viable y flexible que hemos encontrado para arreglar nuestro sistema de prisiones que por décadas ha estado profundamente quebrado, y mientras lo implementamos estaremos listo para corregir sobre la marcha de una manera cooperativa”, dijo el gobernador Jerry Brown.

Bajo el nuevo plan, la mayor parte de los sentenciados por posesión de drogas no irán más a las prisiones estatales sino que serán supervisados en sus condados. Los defensores de este tipo de presos pidieron a los condados usar su nueva autoridad para poner en marcha políticas centradas en la rehabilitación de las drogas y terminar con la práctica de condenarlos a prisión.

“Sería devastador que los condados usen su nuevo poder para simplemente repetir el fracasado acercamiento de encerrarlos”, dijo Theishia Naidoo, abogada de la organización Drug Policy Alliance.