‘Occupy LA’ gana respaldo en el Concejo

Es la primera ciudad en el país que brinda apoyo político al movimiento

Los Ángeles se convirtió ayer en la primera ciudad de Estados Unidos que considera extender su respaldo político a la lucha de “Occupy LA”, un movimiento en contra del rumbo económico que ha tomado el país y que, con la ayuda de sindicatos, organizaciones civiles y universitarios, no ha dejado de extenderse en todo el país.

En Nueva York, donde nacieron las protestas de los “indignados” de Wall Street, 15 sindicatos de trabajadores han decidido unirse a las concentraciones para “mostrar la cara de los neoyorquinos que han sido golpeados más duramente por la avaricia corporativa”.

Algunas de las agrupaciones son el Sindicato de Empleados del Transporte (TWU), la Federación Unida de Maestros, así como sindicatos de diferentes aerolíneas.

Asimismo, un grupo de manifestantes detenidos el pasado fin de semana en Nueva York ha demandado al gobierno neoyorquino por lo que consideran una represión policiaca a su derecho de expresarse.

Por otro lado, en respuesta a los arrestos masivos ocurridos allá, los piratas informáticos “Anonymous” amenazaron con tomar represalias y lanzar un ataque cibernético contra la Bolsa de Valores.

Aquí en Los Ángeles, jóvenes desaliñados, de barbas largas, con pantaloncillos cortos y cubiertos con impermeables asistieron por primera vez, desde su instalación en el jardín del Ayuntamiento hace cinco días, a la sala de sesiones del Concejo Municipal buscando la simpatía de los ediles, quienes les concedieron permanecer en ese lugar el tiempo que deseen.

Sin embargo, a muchos incomodó que, antes de escuchar sus testimomios, los funcionarios se reunieran con la clase empresarial de Los Ángeles, en el evento anual “Acceso”. Al inicio de la sesión la presencia de los “anti-Wall Street” contrastaba con la de hombres y mujeres de trajes oscuros y rostros serios.

“¡Es irónico!”, exclamó Mario Brito, residente de Lincoln Heights y encargado de la logística del grupo. “El Ayuntamiento todavía está controlado por las corporaciones. Con una mano hacen algo y con la otra hacen una cosa totalmente distinta”.

Y es que las empresas tan criticadas por los manifestantes, como Chevron, Microsoft, JetBlue o AT&T, patrocinaron el evento de la Cámara de Comercio de LA, al cual asistieron además los tres funcionarios de más alto nivel de la ciudad: el alcalde Antonio Villaraigosa, la contralora Wendy Greuel y el procurador Carmen Trutanich.

“Tenemos un desastre económico en nuestras manos”, dijo Ronald Cabrera, un residente del Valle de San Fernando que duerme en el campamento desde el sábado. De barba abundante, el joven indicó que, pese a no estar de acuerdo en todos los puntos de la resolución, que fijaría la postura del Concejo y que la próxima semana debatirá el Comité de Empleos y Desarrollo Comercial, esta llevaría el movimiento a otro nivel.

En tres cuartillas, la resolución reconoce que las demandas de Occupy LA son justas, al coincidir que el sistema económico del país está “roto”: más de 25 millones de estadounidenses carecen de empleo, más de 50 millones de personas no tienen seguro médico y el 20% de los niños viven en la pobreza. Por otro lado, indica, 400 ricos controlan los ingresos de más de 180 millones de norteamericanos; el 1% que domina al 99%, según el grupo.

En todo el país han surgido más de 70 protestas en solidaridad con Occupy Wall Street, que pide a los residentes ocupar pacíficamente espacios públicos con la idea de atender los problemas económicos del país y ofrecer soluciones. Las manifestaciones más grandes, además de la que surgió en Nueva York, se han observado en Boston y San Francisco. También se han sumado estudiantes universitarios, una lucha que ha sido llamada Occupy Colleges.

Aquí, el primer apoyo importante fue el de la Federación de Sindicatos del condado, la cual afirma: “Este movimiento se opone a las intimidaciones de corporaciones, bancos y firmas de inversionistas, que no solo crearon nuestro colapso económico en 2008, sino que continúan aprovechándose”.

Ayer, a través del concejal Richard Alarcón, obtuvieron un “permiso” para permanecer en el jardín del edificio de la Alcaldía. En un memorándum dirigido al alcalde, el edil pidió emitir una orden ejecutiva para proteger y conducir adecuadamente a los manifestantes durante el tiempo en que decidan permanecer ahí.

“Durante mucho tiempo los estadounidenses han permanecido en silencio mientras muchas instituciones financieras y grandes corporaciones continúan sin hacerse responsables de sus acciones”, expresó Alarcón.

Las movilizaciones en esta ciudad se han nutrido por decenas de familias que han perdido sus hogares por la crisis hipotecaria. Este miércoles acudieron a la residencia en San Marino de un banquero para decirle que “es tiempo de que Wall Street pague”; el martes pasado llevaron sus consignas hasta la casa del director ejecutivo del banco OneWest, en el acomodado vecindario angelino de Bel-Air.

Para este jueves se espera la asistencia de alrededor de 6,000 personas en una marcha que, antes del mediodía, partirá de California Plaza (350 S. Grand, Los Ángeles ) al Centro Cívico de esta ciudad.