Progresan los negocios hispanos

Cada vez más empresarios latinos se superan

WICHITA, Kansas.- Hace 10 años que Charlie Rivera, un puertorriqueño criado en Nueva York, se dio cuenta de que en Kansas “había muchísimos latinos que tenían negocios pequeños que no estaban creciendo”. Aquello le alentó para formar, junto a otros hispanos emprendedores, la Cámara de Negocios Hispana para que los empresarios latinos tuvieran mejores oportunidades y pudieran competir.

A medida que la comunidad latina ha ido creciendo en este estado, también han sido más los empresarios hispanos que han conseguido ir levantando el vuelo hasta límites insospechados. “En 2007 comencé un consejo de inversiones porque habíamos identificado que hay unos 250,000 hispanos en Kansas y que el 2% de ellos son millonarios que necesitan nuestra ayuda”, dijo Rivera, hijo de un carpintero y una trabajadora de fábricas. “Pero estos millonarios son muy diferentes. Son primera generación que hacen mucho dinero, y no tienen casas grandes ni autos nuevos, pero sí tienen mucho valor por su familia”.

“A veces son negocios pequeños o cadenas de negocios que hacen medio millón de dólares en ventas mensuales”, agregó. “El dueño de uno de ellos es de Perú y tiene contratos en 18 estados para arreglar jardines, además de ser una de las principales compañías que quitan nieve en el país”.

“Los negocios van a seguir creciendo. No importa qué tipo de industria sea, están creciendo en industrias que nadie más está interesado. Estas personas han venido a Estados Unidos muy educados y con talento que nos ha ayudado mucho”.

“Este tren ya no se puede parar. Los hispanos, por los valores familiares, están teniendo más bebés, y van a continuar creando negocios porque ya hay más que hace 10 años y las mujeres también se han adentrado en el mercado de los puestos profesionales”.

Sin embargo, las críticas comúnmente escuchadas en contra de la comunidad hispana también se dejan notar de vez en cuando en Kansas, sobre todo a raíz del crecimiento latino en los últimos años.

“La diversidad que traemos a este país es buena, pero Estados Unidos todavía no reconoce la belleza de nuestra comunidad”, dijo Rivera.

“Una cosa que nunca nos quitan a nosotros es que hemos venido con las manos hacia fuera para trabajar. Hay gente que ha recorrido miles de millas para sacar adelante a sus familias. Eso es una fuerza tremenda que tenemos nosotros, porque trabajamos duro”.

“Pocos hay que trabajen más que nosotros. Los japoneses son unos, pero pocos más”, añadió Rivera, quien está “cansado de oír el cuento de que les quitamos los trabajos” a los estadounidenses.

“¿Quiénes son los que cortan el pasto, los que limpian la casa, los que cocinan? Son los latinos. Cualquiera puede hacer ese trabajo, pero ¿quién los hace?”.

Y añade que en pocas comunidades como la hispana los valores de unidad familiar priman por encima de cualquier otra cosa.

“Para los latinos el divorcio es todavía una palabra mala, porque la familia es muy importante. ¿En cuántas casas hay todavía un viejito viviendo con nosotros? Esos valores son los que hicieron a América grande”.

Para que el crecimiento económico no se pierda y continúe en las próximas décadas de la mano de los valores que tienen los hispanos, Rivera entiende la importancia de que las nuevas generaciones tengan también el compromiso de sobresalir, aunque para ello se le deben dar las oportunidades porque no hay muchos estudiantes hispanos que lleguen a las universidades de Kansas.

Hasta hace no mucho tampoco había becas para estudiantes minoritarios. A través de la Fundación para el Desarrollo y la Educación de los Hispanos que creó hace tres años, Rivera dio otro impulso para que la comunidad latina de Kansas tenga por objetivo superarse.

“Los hispanos no están sirviendo en la comunidad y necesitan entrenamiento para que estén en juntas y comisiones”, dijo quien ha sido miembro de la junta de regentes de las universidades de Kansas “tratando de ayudar a hispanos para que vayan al colegio”.

“Necesitamos desarrollar líderes que tengan las habilidades necesarias, porque siempre somos los mismos los que nos presentamos como candidatos cuando hay una vacante”.

“Tenemos que enseñar a los niños lo que hicieron sus padres de venir a un país extranjero para que esa generación que empieza el colegio vaya al siguiente nivel porque no hay nada más efectivo que la educación”

“Cuando les pregunto a los niños hispanos quiénes son sus héroes para ellos, me dicen que su papá o su tío. Si le preguntas a un afroamericano, te dice que es alguien que juega al baloncesto, quien no tiene ninguna relación en su vida. Yo tengo mucha fe que en las próximas generaciones va a salir algo tremendo de nuestra raza”.