Supremo abre sesión otoñal

De inicio, los jueces rechazaron varios casos, aún, uno contra la ciudadanía de Obama

WASHINGTON, D. C. (EFE).— El Tribunal Supremo abrió ayer su sesión de otoño con el rechazo de numerosos casos, incluido un recurso contra la ciudadanía del presidente Barack Obama iniciado por grupos conservadores.

Los magistrados del Supremo, que en el curso del próximo año deberán decidir sobre la constitucionalidad de la reforma del sistema de Sanidad promulgada por Obama en 2009, se rehusaron a escuchar, sin comentarios, un recurso de invalidez de la ciudadanía presidencial.

El recurso lo habían iniciado el activista conservador Alan Keyes y otros miembros del Partido Independiente Estadounidense, que alegaban que Obama no puede ser legítimamente el presidente del país porque según ellos no nació, como requiere la Constitución, en Estados Unidos.

El Tribunal Supremo de Justicia de California ya había rechazado la demanda.

El tribunal rehusó también a revisar la apelación del ciudadano mexicano Virgilio Maldonado, de 45 años, condenado a muerte en Texas por el homicidio de un hombre durante un robo en Houston hace 15 años.

Los abogados de Maldonado argumentan que su cliente sufre deficiencia mental, pero el Supremo se negó a escuchar esos argumentos y no hizo comentarios sobre su decisión.

El Tribunal igualmente rechazó escuchar una causa iniciada por los descendientes de judíos que fueron deportados en ferrocarriles durante la Segunda Guerra Mundial desde la ocupación de Francia.

Según los demandantes la compañía nacional de ferrocarriles de Francia SNCF transportó a 76 mil franceses y otros judíos europeos a Alemania donde fueron enviados a campos de exterminio.

La decisión de ayer significa que los demandantes no pueden demandar a la empresa francesa ante los tribunales de Estados Unidos.

El Supremo asimismo rehusó escuchar la apelación del condado de Orange, de California, demandado en 2007 por Souhair Khatib, una musulmana a quien los guardias de prisión obligaron a quitarse el velo de la cabeza mientras esperaba en una celda en un tribunal.

El caso llegó a la máxima corte del país después que el tribunal de apelaciones del Noveno Distrito Federal rechazara el argumento del condado según el cual las celdas no están cubiertas por las leyes que defienden las prácticas religiosas de los detenidos.

El Tribunal Supremo tampoco aceptó la apelación del juez James DeWeese, del condado de Richland (Ohio), quien quería exhibir un afiche con los Diez Mandamientos en la sala de audiencias.

DeWeese colocó el cartel en su sala de tribunales en 2006 y la Unión de Libertades Civiles inició una demanda con el argumento de que ello viola la separación entre Iglesia y Estado que estipula la Constitución del país.