Toque de queda escolar podría ser eliminado

Dicen que ordenanza actual afecta asistencia escolar y perjudica a las minorías

A Christopher Padilla la Policía lo agarró 15 minutos tarde a solo 20 pies de la Preparatoria Roosvelt. A Rachel Ferreira, no le perdonaron una infracción de 250 dólares por estar fuera de la escuela a 10 minutos de que sonó la campana -pese a que llevaba una nota firmada por su madre. Y a Nabil Romero, la detención temporal que tuvo, lo obligó a perderse una segunda clase, que era vital para su graduación.

Ejemplos como estos, son los que han motivado al concejal Tony Cárdenas, a buscar modificar permanentemente el tipo de multas o incluso eliminar la ordenanza municipal que castiga con 250 dólares y el récord de un delito menor (misdemenanor) a estudiantes que son sorprendidos fuera de la escuela durante horas de clase.

“Yo creo que esto tuvieron que hacerlo desde un principio”, expresa Romero, quien explicó la frustración de haber sido detenido y esposado por tan solo estar 20 minutos tarde.”Hay muchas razones por las que te puedes atrasar y cuando estás mejor prefieres no ir a que te pongan otro ticket“.

La propuesta de Cárdenas que fue presentada el viernes pasado, imita casi al pie de la letra una reciente modificación que hizo el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) sobre cómo sus agentes aplicarían esta ordenanza y haría que existan nuevas limitaciones a a la ley municipal 45.04.

Esta medida conocida como “toque de queda matutino”, y que fue puesta en marcha desde 1995, penaliza a los jóvenes en edad escolar que deben si son encontrados fuera de la escuela entre 8:30 de la mañana y 1:30 de la tarde.

Solo del 2004 al 2009 el LAPD repartió más de 47 mil infracciones a estudiantes mayormente a latinos (74 por ciento) y a afroamericanos (12 por ciento). Algunos estudios recientes, que incluyeron el testimonio de un juez juvenil, han demostrado que la ordenanza no ha sido efectiva.

Bajo la propuesta de Cárdenas, se crearían varios incisos en la ley que haría exentos a los estudiantes que estén en las aceras de las escuelas, en lugares adyacentes o que estén en un radio de hasta 3 cuadras a la redonda, en los primeros 60 minutos de clases.

“Estas infracciones impactan a miles de estudiantes a lo largo de Los Ángeles y le cuestan cientos de dólares a las familias anualmente”, dijo Cárdenas, autor de la medida.

“Con esta moción queremos asegurarnos que nuestras políticas sean consistentes y que eviten el ausentismo escolar y mejoren la asistencia”, agregó. Según Manuel Criollo, organizador de la Campana de Derechos Comunitarios, organismo que ha venido estudiando este fenómeno por varios años, los estudiantes estaba siendo criminalizados injustamente. La propuesta de Cárdenas crea además un tipo de penalidad que incluiría realizar trabajo comunitario en su vecindario, enrolarse en un programa escolar vocacional o incluso en un programa posterior a la escuela, como alternativa al pago de multas de 250 dólares y la obligada asistencia a las cortes juveniles.