‘Vida Boheme’ y política

La banda canta sobre la situación en Venezuela

De política y temas sociales se alimenta La Vida Boheme.

El grupo de rock, con dos nominaciones al Latin Grammy, empezó a escribir y tocar canciones sobre la situación de Venezuela en un apartamento abandonado de Caracas en 2006.

“Nosotros creemos que los artistas tienen una labor política con su sociedad. Nosotros vivimos en Venezuela y aquí las cosas no son nada fáciles, no solo del punto político sino económico. Es muy difícil explicarlo a los que no viven acá. Y tenemos que tratar de concientizar que las cosas pueden ser mejor”, dijo Henry D´Arthenay, vocalista del grupo vía telefónica desde ese país sudamericano.

El cantante explicó que están en contra de la política del presidente Hugo Chávez y con la de sus opositores y “del lado de la gente”.

“El problema en Venezuela es que las políticas siguen siendo populistas no una democracia. El poder de decisión que tenemos como ciudadanos es mínimo, incluso esto pasaba antes de Chávez”, aseguró.

Él, junto a Daniel de Sousa, Sebastián Ayala y Rafael Pérez Medina -todos entre 22 y 23 años de edad-, conforman la banda de música independiente de dance rock, con fusiones de rock y otro ritmos como la música brasileña.

“Escogimos [dedicarnos a] la música porque teníamos algo qué decir y teníamos una guitarra o una batería a la mano”, agregó.

Incrédulo del posible triunfo en las categorías de Mejor Álbum de Rock Vocal Dúo o Grupo por el disco Nuestra y Mejor Canción de Rock por Radio Capital, el cantante aseguró que sus compañeros se sienten honrados de estar compitiendo junto a personas o bandas que admiran, como el grupo mexicano Zoé.

“No esperábamos ninguna de los dos nominaciones. Incluso días antes teníamos miedo a prender la televisión. [Al enterarme] brinqué al techo y hasta me pegué la cabeza, hasta al mánager lo contagié. Y el guitarrista casi choca. No sé ni como no nos dio un paro cardíaco”, dijo emocionado.

El grupo estará en Las Vegas la próxima semana en la doceava entrega del Latin Grammy. Pero antes harán una pequeña gira por el Sur de California, abriendo los conciertos de Jarabe de Palo.

“Somos una banda que musicalmente estamos haciendo justicia social”, agregó sobre la fusión rítmica que se escuchan en los temas que ellos componen y a las que hacen los arreglos musicales.

La popularidad del grupo fue lo que el cantante llama “una experiencia comunal”, en referencia a que iniciaron cantando en lugares pequeños con pocos pero fieles seguidores que informaron a otros de la existencia de la banda.

“[En el apartamento que nos reuníamos] no había luz, teníamos que conectar los enchufes al pasillo. Cuando era noche teníamos que salir corriendo con los instrumentos porque la zona no era segura”, comentó entre risas.

Hasta el año pasado cuando firmaron con Nacional Records, su música solo se distribuía en su país con un sello nacional.

“El primer tema del disco nosotros mismos lo copiamos y lo dábamos a la gente y allá en Estados Unidos está en las tiendas”, dijo como si todavía no lo pudiera creer.

El nombre del grupo, explicó el cantante, provino de una bandera que utilizaban de fondo mientras cantaban y que tenía esas letras plasmadas.

“El chiste es que vino el nombre primero y la banda después. [Las tres palabras] estaban en la pared y gustó y se quedó”, aseguró.

Ahora que su nombre se escucha fuera de su país, La Vida Boheme espera realizar una gira extensa en este país.

Sus postulaciones al Latin Grammy, al igual que la de sus compatriotas, como el cinco veces nominado Franco de Vita, representa una esperanza para su país.

“Tuvimos un tiempo en que pareció en que el arte se estancó. Muchos artistas se fueron del país, músicos, arquitectos y desde el año pasado miramos que las cosas están cambiando. Si [los venezolanos] salimos nominados el próximo año significaría que estamos recuperando ese espacio que habíamos perdido… Con Franco de Vita, uno de los compositores más reconocido de Latinoamerica, al fin se esta haciendo justicia”, aseguró.

Y a los que planean ir a sus presentaciones locales, D’Arthenay recomendó vestirse cómodos.

“Lleven ropa que se puede manchar. Nosotros no ofrecemos un concierto, música, sino una experiencia colectiva de poder soltar de manera positiva toda esa energía. Hay maneras positivas de canalizar toda esa violencia que sentimos, una de ellas es cantando y bailando”, afirmó.