Corte limita cateos de autos

Dictamen revierte veredicto anterior en caso de chofer arrestado en LA

El arresto de un conductor no justifica que la Policía revise su auto, dictaminó la Corte de Apelaciones de California, oponiéndose al veredicto del Tribunal Superior de Los Ángeles de que existe una “excepción para vehículos” en la Constitución que permite que un cateo se realice sin una orden judicial.

La decisión se emitió al revisar el caso de Vernon Evans, un angelino que se negó a salir del coche luego de ser detenido por agentes del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) el 27 de septiembre de 2009. Para obligarlo a cumplir con tal orden, dos policías le rociaron gas pimienta y le dieron descargas eléctricas.

Evans, que supuestamente dio una vuelta hacia la izquierda de manera inapropiada, preguntó en varias ocasiones el motivo de su detención y pidió hablar con un supervisor. A los policías, sin embargo, les pareció sospechosa la actitud de Evans, a quien le temblaban las manos y hablaba con la voz quebrada, además de que la parada se efectuó en la noche y en un territorio de la pandilla Rolling 60.

Después de una larga discusión, la paciencia de uno de los agentes se agotó y le pidió salir del coche advirtiéndole que le rociaría gas pimienta. Y lo hizo. Su compañero, por su parte, le propinó una descarga con una pistola eléctrica.

Luego de someter a Evans, los uniformados revisaron el coche y sólo encontraron once bolsas vacías de emparedados y 65 dólares en efectivo. Una investigación posterior detectó que el sospechoso ya había sido arrestado por homicidio y que estuvo bajo libertad condicional, además de que el coche que manejaba tenía un pasado oscuro: un arma de fuego se había descubierto en el conducto de ventilación.

Por tal antecedente, la unidad fue remitida a un corralón donde una búsqueda exhaustiva encontró en el mismo compartimento cocaína en piedra, aunque sólo para condenarlo a cuatro días de cárcel, que ya habría cumplido por el tiempo en que estuvo bajo custodia de las autoridades.

La Policía de Los Ángeles ha justificado ante los tribunales cada una de sus acciones. El agente Currie, quien le roció gas pimienta, expuso en corte que la negativa de Evans de salir del coche le indicó que “algo andaba mal”, a la vez que notó que “parecía más nervioso que la mayoría de las personas con las que he tenido contacto en una parada de tráfico”.

Evans, cuyas lesiones fueron atendidas en un hospital, se ha declarado inocente, alegando que la aprehensión y ambas revisiones del vehículo fueron incostitucionales. En parte, la Corte de Apelaciones de California le ha dado la razón. “Contrario a la decisión del tribunal, el primer cateo no fue un incidente de búsqueda válido para el arresto”, concluyó el panel integrado por tres jueces, aunque resalta que la segunda búsqueda sí fue legal.

Los jueces emitieron el veredicto con base a casos similares. En uno de estos, Arizona vs. Gant, el Tribunal Superior de Justicia de Estados Unidos resolvió que el arresto de un automovilista no autoriza automáticamente el cateo de su vehículo sin una orden judicial.

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