Rescatan memoria de veteranos latinos

EEUU cuenta con más de un millón de veteranos que son hispanos

WASHINGTON, D.C.- “Con lágrimas en los ojos, Tony Aguilera recuerda los oscuros días que llevaron a su captura. Con una densa niebla a su alrededor, él y su pelotón, la división 143, 36 de infantería, entró en Salerno, Italia. El grupo, compuesto en su mayoría de latinos, estaba encargado de acercarse a la playa lo más posible, cavar y mantener su posición. La misión resultaría peligrosa y mortal. Sólo unos 20 quedaron al final”.

“La ferocidad de la batalla llegó como una sorpresa, la niebla había camuflado a las tropas enemigas alemanas. Sólo después de que se había disipado, sus números parecieron evidentes. Cuando llegamos, no había resistencia. Nos detuvimos y sacamos todas nuestras municiones. Cuando la niebla se levantó, estábamos rodeados. Todos nos estaban disparando. Te ponías de pie y te tiraban al suelo”.

“Durante el fuego cruzado, Aguilera fue atrapado por una metralla en su pierna. Pasó varias horas en las trincheras, hasta que se rindió a su eventual captura”. Este es un extracto de una de las 919 historias que desde 1999 ha recopilado “Voces Oral History Project“.

Un esfuerzo por documentar y crear mayor conciencia de las contribuciones de latinos y latinas de las generaciones de la Segunda Guerra Mundial, Corea y Vietnam, liderado por la profesora de periodismo Maggie Rivas-Rodriguez.

Unas 665 entrevistas corresponden a veteranos, mientras el resto son relatos de civiles que también experimentaron, de otra manera, estos periodos históricos. “Al principio hacíamos entrevistas cada semestre y publicábamos un periódico. Las comenzamos a filmar, pero de inmediato se extendió mucho más allá de la clase”, cuenta.

“Todavía nos llegan peticiones de entrevistas para veteranos de la Segunda Guerra Mundial. Ha sido tanta la necesidad, que tenemos videos de entrenamiento para preparar a la gente y que puedan hacer las entrevistas, ya que no contamos con financiamiento para viajar a todos lados a hacerlas”, reconoce.

Una vez que se realiza la entrevista, los estudiantes redactan reportajes, para luego enviarlos a dos historiadores que efectúan un chequeo de datos. Tras esto, vuelve a quienes dan su testimonio y finalmente es editada. Además de la página web del proyecto, el material es archivado en Benson Latin American Collection de la Universidad de Texas, donde cualquiera que esté interesado en el tema puede acceder a la información.

“La Segunda Guerra Mundial y Corea están tan juntos que es casi como una misma experiencia. Creo que esta generación de veteranos estuvo marcada por muy pocas oportunidades de surgir, mucha pobreza y racismo. Pienso que este grupo tenía un idealismo real. Creían en la Constitución y lo que se supone, debe ser el país. Realmente lo creían. Cuando la realidad no se ajustaba con este ideal, a pesar de eso, seguían creyendo en él. Son muy patriotas”, explica Rivas-Rodríguez.

“Con la generación de Vietnam es mucho más complicado. Para este tiempo, muchos ya sentían que habían sido traicionados por su nación. Muchos incluso sienten que nunca debieron haber estado en Vietnam. Algunos regresaron y participaron en protestas contra la guerra. Por el otro lado tienes muchos veteranos que sienten que fueron traicionados por los que protestaban contra la guerra. Nos va a tomar tiempo procesarlo”, asegura.

Otro trabajo que también buscó rescatar el legado de los veteranos hispanos fue la publicación de “Patriotas Latinos en la Historia Militar Estadounidense”, publicado en 2005.

Un trabajo realizado por el profesor Refugio Rochin en conjunto con Smithsonian Latino Center. Ahí se incluye la historia de 40 hispanos destacados en las Fuerzas Armadas, desde la Guerra Civil de Estados Unidos a la guerra de Irak en 2003.

“Cuando empecé con el proyecto, en los museos de Smithsonian no había casi nada sobre latinos en las fuerzas militares. Lo hice para mostrar su servicio a nuestra población, reflejar lo mucho que han hecho”, explica Rochin.

Uno de los hispanos destacados en la publicación fue el sargento Roy Benavidez, quien recibió la Medalla de Honor del Congreso, por su servicio en el ejército durante la guerra de Vietnam.

En su lucha contra las fuerzas del Viet Cong, este hombre se distinguió al hacerse voluntario de una operación de rescate en 1968, de la que parecía imposible sobrevivir. Su heroísmo salvó la vida de al menos ocho compañeros.

“Su liderazgo personal, tenacidad, devoción al deber y acciones extremadamente valiosas, frente a enormes obstáculos, están en consonancia con las tradiciones más altas del servicio militar y reflejan el reconocimiento máximo en él y el ejército de Estados Unidos”, dice el extracto de su distinción.

Al hablar sobre el reconocimiento actual que existe hacia los latinos veteranos, ambos académicos insisten en que se ha avanzado, pero aún queda mucho trabajo por delante. “Es un proceso. Hasta que lleguemos a un punto en la gente hable de la experiencia americana y en ella está incluida la experiencia de los hispanos, no creo que se les haya reconocido como lo merecen”, dice Rivas- Rodriguez.

“No es falta de historias, pero de personas dedicadas. Muchas veces hay familiares que conocen los hechos, saben que tienen un valor, pero no se toman el tiempo de recolectar las fotos y atesorar los relatos, así se pierden”, explica Rochin.

De acuerdo a la Oficina del Censo, Estados Unidos cuenta con 21.9 millones de veteranos. 1.1 millones son hispanos. Actualmente la mayoría de los ex combatientes viven en estados como California, Florida y Texas.