Policía de Oakland suplica que se retiren

Tiroteo deja un hombre muerto, el mismo día que otro se suicidara

OAKLAND .- Aludiendo a las dificultades con los limitados recursos para lucha contra el crimen, los agentes de policía solicitaron el viernes a los manifestantes del movimiento Occupy Oakland que abandonaran su campamento en la plaza del Municipio donde la noche anterior un hombre fue víctima de un disparo que le causó la muerte.

El tiroteo ocurrió el mismo día que, al parecer, un veterano del ejército de EE.UU. de 35 años de edad se suicidó en una tienda en el campamento del movimiento Occupy en Burlington, Vt.

Esos incidentes y tensiones en otros campamentos han ejercido presión sobre los líderes de todo el país para tomar medidas firmes que ayuden a controlar las manifestaciones.

“El incidente de esta noche pone de manifiesto la razón por la que el campamento debe ser levantado”, dijo el jueves la alcaldesa de Oakland Jean Quan. “Los riesgos son demasiado grandes. Tenemos que regresar los recursos para poder atender la violencia en toda la ciudad”.

La Asociación de Agentes de Policía de Oakland, que representa a los agentes, publicó una carta abierta a los manifestantes que indicaba que el campamento estaba alejando a los agentes de los vecindarios plagados de crímenes.

“Con el homicidio de anoche, a plena luz del día, en medio de la hora pico, la plaza Frank Ogawa ya no es segura”, señalaba la carta. “Por favor, retírense pacíficamente, con la frente en alto, para que los agentes de policía pueden volver a trabajar en la lucha contra el crimen en los barrios de Oakland”.

El asesinato de Oakland ha tensado aún más las relaciones entre los manifestantes anti-Wall Street y las autoridades locales, muchas de las cuales han solicitado a los manifestantes que se marchen.

Una investigación preliminar sugiere que el tiroteo fue el resultado de una pelea entre dos grupos de hombres en o cerca del campamento, afirmó el jefe de policía Howard Jordan. Los investigadores aún no saben si los hombres en la lucha estaban relacionados con Ocupar Oakland, dijo.

Los manifestantes indicaron que no había ninguna conexión entre el tiroteo y el campamento.

La oficina del forense informó que se estaban utilizando las huellas dactilares para identificar a la víctima y que no era probable que se publicara una identificación certera antes del lunes.

Los manifestantes se han estado preparando para otra redada policial mientras varios concejales han dicho que el campamento debe ser levantado. Después de que la policía desalojó el campamento el mes pasado, Quan dio marcha atrás y permitió que los manifestantes regresaran y restauraran el campamento de Oakland.

El cambio de rumbo de la alcaldesa tensionó las relaciones con la policía de la ciudad y otras agencias del orden público de la zona de la Bahía de San Francisco. Más de una docena de agencias se unieron a la policía de Oakland en la redada al campamento del 25 de octubre conforme a una política de ayuda mutua en la que cada agencia cubre sus propios costos.

El sargento J.D. Nelson, portavoz del departamento del sheriff del Condado Alameda, dijo el viernes que Oakland tendrá que pagar todas las cuentas si nuevamente solicita ayuda a las autoridades para otra redada.

La ayuda mutua ha sido diseñada para que las agencias del orden público se asistan unas a otras en situaciones de emergencia imprevistas, señaló Nelson.

“Cuando las autoridades gubernamentales permitieron que los campistas regresaran, bien, uno sabe en lo que se está metiendo. No es un acontecimiento imprevisto”, afirmó.

En Vermont, la policía informó que una investigación preliminar indica que el hombre se disparó un tiro en la cabeza en una tienda de campaña en el parque del Municipio. El nombre del hombre originario del Condado de Chittenden fue mantenido en reserva porque aún no había sido notificada la totalidad de su familia.

El tiroteo suscitó dudas sobre si se permitirá que continúe la manifestación, dijo Andi Higbee, subjefe de policía de Burlington.

“Nuestra responsabilidad es mantener la seguridad pública. Cuando se produce una descarga de un arma de fuego en un lugar público como este, es una buena razón para estar preocupados, muy preocupados”, señaló Higbee.

La tensión también está aumentando en el campamento de 300 tiendas en Portland, Ore., que se ha convertido en un centro para los desamparados y los adictos de la ciudad.

El alcalde Sam Adams ordenó el levantamiento del campamento y dijo que esta semana se alcanzó el punto de inflexión con la detención de una caravana bajo sospecha de lanzar un cóctel Molotov fuera de un edificio de oficinas, así como con dos sobredosis de drogas sin pérdidas fatales en el campamento.”No puedo esperar que alguien muera”, dijo.