Suben a 19 muertos por sismo en Turquía

Este seísmo fue de 5.6 grados y ocurrio 17 días después del terremoto de 7.2

ESTAMBUL, Turquía (EFE).— Ascienden a 19 las víctimas mortales del seísmo de 5.6 grados de magnitud en la escala de Richter que sacudió el miércoles la provincia turca de Van, diecisiete días después del terremoto de 7.2 grados registrado en la misma zona que causó más de 600 muertos, según fuentes oficiales citadas ayer por la cadena NTV.

Un periodista de esa cadena que informa desde la zona aseguró, sin embargo, que el número de cadáveres localizados es mayor, aunque ninguna fuente oficial lo ha confirmado.

Un total de 27 personas han sido rescatadas con vida de entre los escombros de los dos hoteles, el Bayram y el Aslan, que se derrumbaron junto a otros 23 edificios de la ciudad de Van.

Estos edificios ya habían sufrido daños severos en el seísmo del pasado 23 de octubre y habían sido evacuados, por lo que nadie se encontraba en su interior en el momento del nuevo terremoto.

Sin embargo, el Bayram y el Aslan, que aparentemente no habían sufrido desperfectos, se desplomaron dejando atrapados a varios de sus clientes.

Entre los desaparecidos figuran dos periodistas de la agencia turca DHA, de los que se ha encontrado sus cámaras fotográficas y sus acreditaciones de prensa, pero de los que aún no hay rastro.

Con temperaturas por debajo de los cero grados y nevadas que están dificultando el trabajo de los equipos de rescate, se teme que los posibles supervivientes puedan fallecer de hipotermia entre los escombros.

Los servicios meteorológicos prevén que el mercurio descienda hasta los ocho grados centígrados bajo cero durante el fin de semana.

Respecto a quién certificó que los dos hoteles eran habitables, a pesar de que se ha descubierto que su estructura resultó dañada por el primer terremoto, un portavoz de la Agencia de Gestión de Desastres y Situaciones de Emergencia explicó que “las autorizaciones las da la Delegación del Gobierno”, en unas declaraciones al diario “Radikal”.

La policía dispersó ayer con gases lacrimógenos una protesta de afectados contra el delegado del gobierno en Van, Münir Karaloglu, que había instado a los vecinos a “regresar a los edificios” que no presentasen daños.