Quiere reenfocar el debate migratorio

Marco Rubio está en desacuerdo con planteamiento del Partido Republicano

WASHINGTON, D.C.- A poco más de un año de las elecciones presidenciales, líderes latinos conservadores, como el senador Marco Rubio (R-FL), están tratando de darle un giro al discurso del Partido Republicano en inmigración. La estrategia es centrarlo en la necesidad de reformar el “sistema migratorio legal”, como un paso necesario antes de enfrentar el debate sobre la legalización de 11 millones de indocumentados.

Hace par de semanas, el legislador pasó cerca de dos horas presidiendo una audiencia sobre tráfico humano, de la Comisión sobre Seguridad y Cooperación en Europa. A pesar de no ser el presidente del grupo, Rubio, fue el único miembro del Congreso presente, dirigiendo toda la sesión. ¿Coincidencia? Probablemente no.

El área de tráfico humano y las deficiencias en el sistema de inmigración legal, que permiten este tipo de delitos, ocupan un lugar prioritario en la agenda del senador. Con sólo 103 acusaciones federales en 2010 a nivel nacional, en comparación con 2,803 en Europa, existe material en abundancia, sobre todo considerando que Estados Unidos es uno de los receptáculos más importantes de personas traficadas.

“Es un problema que está creciendo, hay que crear conciencia sobre él. Hacen falta reformas, crear un sistema moderno de inmigración”, aseguró a la prensa al término de la jornada.

“Hay épocas en que se necesitan muchísimas personas del extranjero para trabajar, nos falta un buen sistema con el cual los individuos puedan entrar a este país legalmente, trabajar y regresar, sin verse obligados a caer en manos de entidades abusivas”, dijo.

Consultado por La Opinión, respecto a si su idea de reformas al sistema migratorio, incluye la legalización de 11 millones de indocumentados, Rubio enfatizó que ese punto es el más controversial. “Es un problema políticamente muy difícil. En este momento no existe la solución a nivel político, no existen los votos, ni la voluntad de lidiar con eso. “Pero si tenemos la primera parte de un sistema legal que funcione, que no permita abusos, la segunda fase se va a hacer un poco más fácil, no fácil, pero un poco más fácil”, explicó. “Hasta que no se cree un sistema legal que funcione, no vamos a poder llegar a la segunda etapa de esta discusión”, agregó.

Más aún, cuando fue cuestionado respecto a cómo se ha tratado el tema migratorio en los debates por las primarias republicanas, el legislador no ocultó su molestia. “Siempre he dicho que el tono es relevante en todo. Cuando hablamos de inmigración es importante que el Partido Republicano se posicione como una coalición que está a favor de la inmigración legal, no sólo un partido que está en contra de la inmigración ilegal”, dijo.

“El tono de ahora no es ese. No se han enfocado lo suficiente en eso. GOP está a favor de un sistema de inmigración legal, en el cual este país siga honrando su legado”, recalcó.

A pesar de que en el Senado, varios legisladores han utilizado expresiones consideradas antiinmigrantes, esta es la primera vez que Rubio habla del tono utilizado por los republicanos al hablar de este tema. En mayo pasado, el senador Jim DeMint (R-SC) comparó a los inmigrantes indocumentados con “la filtración de petróleo en el mar”, ocurrida en el Golfo de México.

En la oportunidad, Rubio no criticó el tono de su colega. Como el único senador hispano republicano, líderes activistas han vapuleado al legislador por su falta de apoyo a iniciativas como Dream Act y una reforma migratoria.

Por ahora es claro que las palabras e ideas de Rubio, en general, no parecen quedarse sólo en su círculo más cercano en el Senado.

Figuras como el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner (R-OH), han citado al legislador públicamente. “Como dijo el senador Rubio,, no necesitamos más impuestos, lo que necesitamos es más contribuyentes”, declaró en julio de este año.

“No existe duda de que dentro del Partido Republicano, el senador cuenta con un inmenso respeto. Su nombre se ha especulado como posible candidato a vicepresidente. Recordemos que la coalición necesita un porcentaje del voto latino para ganar, no todo”, aseguró Michael Tanner, experto en política y Congreso del Instituto Cato.

“Su imagen y figura pueden apelar a ciertos hispanos. Centrarse en el mensaje de la inmigración legal es una estrategia inteligente”. Ahora, con las deportaciones y la ausencia de una reforma migratoria, existe una desilusión respecto al presidente Barack Obama. Esto podría crear una oportunidad, si se deshacen de los mensajes más extremos que los hacen parecer antiinmigrantes”, aseguró.

Sin embargo, está en duda aún si eso será suficiente para capturar a los hispanos que ahora vacilan respecto a su voto. Una encuesta realizada en octubre por Latino Decisions e Impremedia a 600 personas, mostró que inmigración y Dream Act, siguen estando entre los tres temas más relevantes para la población, con un 42% de las preferencias.

Varios líderes demócratas tienen conciencia de esto. “Con estas distracciones el senador Rubio quiere ignorar la tragedia que está ocurriendo en estados como Alabama. La solución tiene que ser integral y más pronto que tarde, para darle alivio a familias, muchas de las cuales incluyen ciudadanos, a quienes les quieren negar hasta el derecho al agua”, dijo el vocero del senador Harry Reid (D-NV), José Parra.

Cuando aún queda mucho camino por recorrer, sólo el tiempo dirá cuál mensaje prevaleció a la hora de ganar el voto latino, en un momento histórico en que tanto el sistema quebrado de inmigración como la economía, siguen causando serios estragos en la vida de millones en Estados Unidos.