Aprueban gobierno de Monti en Italia

El nuevo gabinete italiano está constituido por tecnócratas

ROMA, Italia (EFE).- La Cámara de Diputados de Italia aprobó ayer el voto de confianza definitivo para el recién constituido gobierno italiano, formado íntegramente por tecnócratas y presidido por el excomisario europeo Mario Monti, quien además es ministro de Economía y Finanzas.

Con 556 votos a favor y 61 en contra, la Cámara Baja dio el espaldarazo parlamentario final al nuevo Ejecutivo italiano que podrá ahora comenzar su difícil andadura para sacar a Italia de la grave crisis económica en la que se encuentra sumida.

Con la confianza del Parlamento, el gobierno de tecnócratas de Monti, formado por 12 ministros más otros cinco sin cartera, podrá comenzar a trabajar basándose en los tres pilares que ayer durante su discurso programático en el Parlamento anunció Monti: rigor presupuestario, crecimiento e igualdad.

Durante su intervención antes de la votación, Monti anunció que la semana próxima celebrará un encuentro a tres con la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés Nicolas Sarkozy, en el marco de una visita a las instituciones europeas.

Desde ahora -dijo- Italia formará parte “permanentemente” de las reuniones que mantienen Francia y Alemania para solucionar los problemas de la zona euro.

El presidente del gobierno pidió a las fuerzas políticas que no otorguen a su Ejecutivo una “confianza ciega sino vigilante”, pues añadió- “Estamos aquí con humildad, con espíritu de servicio y de solicitud de la contribución activa y crítica de todos ustedes”.

El excomisario europeo utilizó su discurso para aclarar y contestar a algunas de las críticas que le han llegado desde los escaños de la Liga Norte y de la prensa.

Ante quienes exigen que tras esta experiencia no se presente como candidato a presidente del gobierno en las futuras elecciones, Monti subrayó que su Ejecutivo durará solo hasta que dure la confianza otorgada, es decir hasta el final de la legislatura, prevista para 2013.

En su intervención, interrumpida en numerosas ocasiones por los aplausos del hemiciclo, también quiso alejar las críticas de quienes acusan a su gabinete de representar a los “poderes fuertes” y de “conflicto de intereses”, al asegurar que “se trata de acusaciones de pura fantasía, facciosas y ofensivas” y que todo su equipo trabajará por el bien del país.

Monti se refería sobre todo a las críticas por la elección de Corrado Passera, ex consejero delegado del banco Intensa SanPaolo, entidad con participaciones en empresas como Telecom y Alitalia y que se ha hecho cargo de la poderosa cartera de Desarrollo Económico, Infraestructuras y Transportes y Telecomunicaciones.

El nuevo presidente del gobierno italiano tendrá que negociar cada ley que quiera aprobar con un Parlamento demasiado heterogéneo y que ya rechazó medidas en el pasado como las que el excomisario europeo pretende introducir ahora.

Angelino Alfanno, secretario general del Partido Pueblo de la Libertad (PDL) del exprimer ministro Silvio Berlusconi, quien se ausentó de la Cámara durante el discurso de Monti, dijo que no habrá ninguna oposición al impuesto de bienes inmuebles, pero sí al impuesto sobre el patrimonio.

En declaraciones a los periodistas, Berlusconi afirmó que “la situación del euro y del mercado es tal, que por ello hemos llegado conscientemente a esta situación, que no entra en los cánones de la democracia que prevé que los gobiernos sean elegidos por la gente”.

Del Gobierno de Monti dijo que “es una invención para dar una respuesta a una situación difícil”.

Por su parte, el portavoz del hasta ahora opositor Partido Demócrata (PD), Dario Franceschini aseguró que el gobierno “es, por primera vez desde 1946, la expresión no de una mayoría política sino parlamentaria, sostenido por fuerzas que han sido, y que serán, adversarias, pero que ahora deben colaborar”.

El diputado de la Liga Norte, Alberto Torazzi, no ocultó su desacuerdo con el nuevo gobierno de Mario Monti del que dijo- “Ha tratado a los parlamentarios, que son elegidos por el pueblo, como si fuera una masa de idiotas”.

“Estoy seguro de que aumentarán las tasas y que de nuevo el Norte vendrá golpeado. Además de que estamos en presencia de un enorme conflicto de intereses”, concluyó.