Gozan a Bunbury
El músico español mostró una actitud humildeen el primer concierto de su gira
Las cualidades artísticas de Enrique Bunbury nunca han estado en entredicho, gusten o no. Su personalidad sí. Por eso a muchos les sorprendió la humildad que mostró el músico en un concierto el jueves.
Bunbury, de 44 años, es bien conocido por sus arranques y por mostrar en repetidas ocasiones un carácter ególatra y arrogante. Pero su actitud fue diferente en el concierto que ofreció el jueves por la noche en el Anfiteatro Gibson, en donde también se presentó el grupo de rock mexicano Zoé.
Eso, combinado con su gran talento musical y de interpretación, causó en su público una explosión de adrenalina y se creó una interacción muy particular.
Luego de su primera pieza, el cantautor español dijo: “Nos van a disculpar, estamos especialmente nerviosos porque estamos en el comienzo de esta gira”.
Luego vino uno y otro agradecimiento al público, con expresiones de evidente sinceridad.
En otras ocasiones, el artista había mostrado su fuerte temperamento en el escenario sin que eso opacara su espectáculo, pero que sí evidenciara su intolerancia a ciertas actitudes del público.
Sin embargo, su concierto en Los Ángeles -donde radica desde hace tiempo-, desveló a un Enrique Bunbury más tranquilo y maduro.
Sus seguidores lo gozaron. Corearon todas sus canciones y hubo varios momentos en los que el zaragozano se permitió escuchar esa masiva entonación de los asistentes, que casi llenaron el recinto.
Antes de interpretar El extranjero hizo referencia al tema migratorio.
“Esta canción tiene un mensaje encubierto que no sé si ustedes reconocerán… [es] hacia los legisladores de Arizona y hacia las leyes de inmigración de este país… se llama como todos nosotros”, dijo, provocando una rechifla entre los asistentes.
Bunbury ha logrado capturar sus propios seguidores, y muchos de ellos lo ven como un héroe, como el nombre de la banda española -Héroes del Silencio- de la que formó parte y que fue disuelta hace más de una década, pero que sigue viva en él.
Sus seguidores todavía utilizan playeras con el escudo alusivo a la banda y la mencionaron a gritos en varios momentos.
Ese culto lo entiende muy bien el músico, y por eso en su repertorio, y acompañado de su banda Los Santos Inocentes, incluyó una renovada versión del tema Deshacer el mundo, con el que complació a sus fieles fanáticos.
Bunbury también interpretó el primer sencillo de su nuevo disco Licenciado Cantinas, y la respuesta del público fue muy alentadora.
El bolero clásico Ódiame fue coreado con gran efusividad por el público.
“Esta es una de las canciones que aprendimos del México profundo”, expresó, y entonces se escuchó Ánimas que no amanezca. Ambos covers fueron renovados e interpretados genialmente.
La audicencia disfrutó de este concierto no sólo por la actuación del español, sino también porque minutos antes Zoé había encendido el ánimo rockero.
Los cinco integrantes de esa banda de rock alternativo y ganadora de un Latin Grammy fueron bien recibidos por un buen número de seguidores que estuvo cantando sus temas, como Corazón atómico.
Sin embargo, la audiencia se quedó con ganas de escuchar el dueto que Bunbury grabó con Zoé del tema Nada.
