Un poco más sobre los “verdes”…

Doble uso. Algunos retirados de circulación por el Sistema de la Reserva Federal terminan siendo papel reciclado para correspondencia.

Demasiadas firmas. Cuando el gobierno de EE. UU. lanzó la primera y más importante emisión de billetes en 1861, cada uno de los pagarés a la vista iban firmados a mano por los representantes del Registro del Tesoro y por el Tesorero. Esta decisión poco práctica dio lugar a nuevas leyes que permitieron que las firmas del representante del Registro del Tesoro y del Tesorero fueran grabadas e impresas en los billetes. Esta medida entró en vigor con la emisión de la primera serie de billetes de Estados Unidos en 1862.

El “1” NO es el número más solitario. Se imprimen más billetes de $1 que de cualquier otra denominación (los billetes de $1 constituyen alrededor del 45 por ciento de todos los billetes impresos).

“Cinturón del dinero” tamaño gigante. Los casi 8,000 millones de billetes de los EE. UU. impresos cada año serían suficientes para envolver la tierra con la línea del Ecuador más de 30 veces.

Millones de una milla de alto. Una pila de billetes de 1 milla de alto contendría más de 14 millones y medio de billetes.

Distintos trazos para distintas personas. Las denominaciones más usadas en los EE. UU. son las de $1 y $20; y a nivel internacional, el billete de $100.