Acribillan a la libertad

Mal le ha ido últimamente a la libertad porque la han golpeado en diversos ámbitos, nos va quedando claro es que no se pueda dar por garantizada y que posiblemente entramos de lleno a una época que se caracterizara por la reducción libertaria.

En el centro económico de Estados Unidos, la policía cerró Liberty Square y encarceló a ocupantes de Wall Street, como si fuera una operación concertada entre las “fuerzas del orden” que defienden un orden que los agravia a ellos mismos, los policías hicieron lo mismo en Portland, Oakland y otras ciudades. Unos días antes habían arremetido contra estudiantes californianos que protestaban por el elevado costo de las colegiaturas y en una de ellas, las imágenes nos muestran a un policía que lanza gas a las caras de estudiantes sometidos y esposados. Las policías parecen haberse militarizado y actúan con toda fuerza contra los que protestan con el peregrino pretexto de que están protegiendo a los encarcelados de sí mismos, son esos retruécanos de la política estadounidense difíciles de entender.

En el otro lado del océano encontramos que especuladores monetarios logran tirar gobiernos, las víctimas son Italia y Grecia, dos países que sucumbieron ante el embate de los banqueros que han desestabilizado al mundo y que Calderón dixit, han disparado una guerra de monedas. Uno podrá tener pocas simpatías por Berlusconi, pero de ahí a aplaudir su caída por las maniobras iniciadas por los banqueros, hay una gran distancia. Igual será ver la caída de España en manos de la derecha que abiga por continuar desregulándolos.

Ya cerca de casa encontramos que el narco logró influir en el resultado de las elecciones en Michoacán. El día de la elección un periódico michoacano publicó una plana completa llamando a no votar por el PAN y el diario para evadir el cargo por violar la ley electoral que prohíbe hacer anuncios políticos el día de la votación, dijo que había incluido el anuncio por seguridad. La sociedad michoacana fue despojada de la libertad de elegir, porque aunque no hubieran querido votar por el PAN, es indudable que la intimidación algo de efecto produjo.

Los egipcios lograron derrocar a un régimen dictatorial para ver que los militares se hicieron del poder y ahora tienen que luchar por su libertad de nuevo pagando con vidas, heridos y detenidos.

Estos son solamente unos cuantos casos de muchos que asolan al mundo, porque no podemos sostener que hay un amplio ejercicio de libertades. Encontramos que los gobiernos se debilitan, que las opciones dominantes son autoritarias y represivas y activan reacciones violentas cuando ven frente a si voces de disenso o de crítica.

En Estados Unidos parecen no entender que la lucha de los ocupantes es por la reformulación del sistema económico político, los ingresos se han concentrado de manera escandalosa y peligrosa en el 0.1% de la población, segmento que influye -gracias al dinero- de manera desmedida sobre la política, la clase media ha ido disminuyendo, lo que tiene un serio impacto en el mercado de consumo y en la alimentación de cuadros sociales y políticos para conducir a la sociedad.

Algunos de estos clase medieros que fueron desplazados hacia abajo son los que conducen movimientos de protesta como los indignados, los ocupantes, y los que los reprimen a bastonazos posiblemente sean sus vecinos, pero lo verdaderamente grave es que la represión se dé en nombre de la democracia y la libertad, la policía reprime a la sociedad para que no cambie el orden de las cosas que defienden acríticamente como perros de caza.

En Europa los banqueros arremeten contra el euro, contra la Unión Europea, que es todo un portento de unificación, que podría poner coto a las grandes guerras que la han azolado desde el siglo XIX. Esta corrida económica debilitará también a sus clases medias y empuja a la economía a la oligarquización al igual que en Estados Unidos.

En México, este es un mensaje desolador. Si se tenía la impresión que se estaba perdiendo una guerra insensata y mal peleada, con esto, encontramos que el Estado ya no es garante de la armonía política y mucho menos de la libertad; la sociedad y sus gobiernos se han vuelto rehenes de las fuerzas criminales, cuyo impacto desestabilizador generara una debilidad que hará que el país sea presa de fuerzas internacionales y criminales transnacionales.

La libertad está sufriendo un embate mortal y podemos sospechar que saldrá mal librada.