Prepara ya tus ahorros de impuestos

Analiza tu situación fiscal y deducciones que ofrece el IRS para ingresos del 2011

Antes de que comiences a poner en orden tus papeles de impuestos antes de la próxima primavera, considera algunos cambios que tendrán lugar en las deducciones para los ingresos del 2011. Antes que termine este año los contribuyentes deben consultar el sitio del IRS en http://www.irs.gov para confirmar las cifras precisas de esas y otras deducciones personales y estándares de deducciones, reclamos de pérdidas, exenciones, etc., así como las tasas de millaje estándar del 2011. Busca información más detallada en el artículo “2011 Taxes–Expirations, Increases in Tax Deductions & Tax Credits” del mencionado sitio.

Para tratar de reducir el pago de impuestos en el próximo año, estima, en lo posible, tus ingresos, gastos, ahorros, y posibles deducciones. Aunque retrasar ingresos extras -como hacen algunas personas intentando reducir el total del dinero recibido en el año que termina- puede ser una buena estrategia, no tiene sentido si sabes que el año siguiente tu sueldo será mayor y estarás en una categoría fiscal más alta. Pero si ese no es tu caso, y trabajas por tu cuenta, envía las últimas facturas tarde en diciembre para no recibir el pago hasta enero, y compra ahora todo lo que se necesite para tu negocio, para utilizar esos gastos para reducir tus ingresos.

Si utilizas deducciones detalladas en tu declaración de impuestos -en lugar de utilizar las “Standard”-, éste es el momento de hacer todos los gastos deducibles posibles, como adelantar el pago de los impuestos estatales y locales, para aprovecharte de las deducciones este año; pagar el recibo de la hipoteca de enero en diciembre; si tienes pendiente alguna operación médica o dental, hacerla ahora; y realizar tus donaciones a entidades benéficas también este mes.

Si has tenido importantes ganancias en la Bolsa, vende algunas acciones con pérdidas para compensar y evitar pagar los impuestos correspondientes. En caso de que tu empleador te permita apartar algunos ingresos antes de impuestos para cubrir gastos médicos, utilízalos ahora, pues los gastos permitidos que no utilices antes de fin de año, se pierden.

Por último, poner dinero en un IRA es una de las mejores maneras de reducir impuestos. Lo mejor, si puedes, es colocar el máximo.

La mujer actual y su dinero

Muchas mujeres viven en un marco del pasado que presenta al hombre como único proveedor y organizador de la economía hogareña. Desafortunadamente, cuando se quedan solas estas mujeres se encuentran repentinamente sin compañero y sin guía financiera en la vida. Una mujer jubilada de 65 años, hoy día puede vivir 20 años más, y durante ese tiempo necesitará por lo menos $300,000 para poder subsistir sin aprietos.

Teniendo en cuenta que nueve de cada 10 de ellas tendrá que arreglárselas por su cuenta en el futuro -precisamente cuando las posibilidades de empleo se hagan cada vez más difíciles- no hay razón para que la mujer (casada, soltera, viuda o divorciada) aprenda desde que es joven a entender, organizar y enriquecer su vida financiera.

La mujer que no lo ha hecho ya, tiene que despertarse -antes de que la despierte una amarga realidad financiera dentro de unos años- y empezar a conocer más de un mundo misterioso y fascinante que contiene muchos de los secretos que le darán a su vida la independencia y plenitud que siempre ha deseado.

Y sería una lástima desaprovechar esas capacidades innatas, ideales para los negocios, con que la Madre Naturaleza dotó a sus hijas: las mujeres tienden a ser mejores investigadoras y se toman más tiempo para evaluar los productos antes de comprar o vender, lo cual hace que, en muchas ocasiones, tomen decisiones más confiables que los hombres. Además, a diferencia de ellos, la mujer no siente vergüenza de decir “yo no sé”, “no entiendo eso” o “estoy perdida”, lo cual les permite analizar una futura inversión y seguir los mejores consejos.

Un ejemplo de la buena cabeza femenina para las inversiones son los grupos de inversionistas, en los que tantas mujeres en todo Estados Unidos han logrado increíbles ganancias en la Bolsa. Estos grupos parecen haber sido creados para ellas en especial.

Hay mujeres que leen lo anterior y dicen, “pero si yo ya tengo ahorros…” Eso es magnífico, pero, ojo, porque ahorrar no es invertir. El ahorro es como sembrar una semilla… que hay que alimentar con el agua y el sol de las inversiones para poder probar su fruta algún día. La mujer que ahorra (y ya esto es un maravilloso primer paso) tiene que avanzar más allá de esta simple etapa básica y examinar las posibilidades de hacer que ese dinero suyo -o de la pareja en conjunto- se convierta en la llave que le permitirá realizar sus sueños y confiar en un futuro libre de aprietos económicos, siga o no acompañada al cabo de los años.

Toda mujer que tenga sentido del ahorro y el sueño de un futuro independiente puede convertirse en inversionista, quien usará la sagacidad, la curiosidad y la minuciosidad típicas de su sexo para conquistar libertad económica y seguridad familiar…