Ver a las invisibles

Artistas, y activistas, exponen el maltrato oculto contra la mujer

Durante el performance se escucha el audio del poema “Los muertos” de María Rivera, leído en una marcha por la paz en México. La mezcla sonora incluye un discurso de Felipe Calderón ante el Congreso de EE.UU. en 2010.

Ante la gente que la rodea en la banqueta afuera del Mission Cultural Center está Violeta Luna, quien presenta por primera vez la segunda parte del proyecto “Réquiem para una tierra perdida”, sobre la violencia que ocurre en México, su país de origen, el cual dedica a las mujeres caídas en el feminicidio mexicano.

Luego de su impactante presentación, comparte: “Para mí es importante apoyar visualizando un problema que muchas veces se cuenta de otra manera; es importante, desde lo creativo, poder hablar de lo que nos afecta a muchos pueblos de Latinoamérica y del mundo. Es como un memorial, es darle un entierro a estos cuerpos que no pudieron tenerlo, es un altar efímero”.

La violencia contra la mujer ha querido ser silenciada a través de la historia, minimizada y ridiculizada a partir y desde el sistema político y económico que impera en el mundo. En 1993, Naciones Unidas adoptó la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, definiéndola como todo acto de violencia basado en el género. Para muchas, esta violencia es ejercida sistemáticamente y es perpetuada en hogares y oficinas.

Cada nación tiene el compromiso de asumir responsabilidades para eliminarla, lo mismo que la comunidad internacional.

El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer es oficialmente el 25 de noviembre, y precisamente ese día, en San Francisco, varios artistas se reunieron para denunciar la violencia contra la mujer, con performance, cantos o poemas.Más: ElMensajero.com

Convocados por MamaKoatl, organizadora de esta actividad, algunos artistas trataron de visibilizar a las mujeres invisibles, en el barrio de la Misión. Una flor, un canto y una poesía: Alejandro Chávez, Rene Yáñez, Violeta Luna, Hersalía Cantoral y algunas modelos “silenciadas” se hicieron presentes.

“Estoy aquí para apoyar el esfuerzo de MamaKoatl. Vengo con pinturas vivientes, con pancartas de denuncia para atraer la atención de lo que pasa en muchos países, el feminicidio”, dice el curador y artista Rene Yánez.

Mamakoatl convocó a la comunidad “a crear juntos este evento, porque la situación de violencia contra las mujeres y las niñas es un problema monumental. Es la causa número uno de muerte entre nosotras. La realidad diseñada por los ingenieros del nuevo orden mundial no contempla nuestra supervivencia, sino que está basada en nuestro exterminio, no la puedo aceptar, ni como persona, mujer o artista”.

Nancy Esteva, trabajadora de la comunidad, activista oaxaqueña, e integrante de Una flor, un canto y una poesía, dijo estar ahí porque es miembro de una comunidad masacrada por nosotros mismos, por el sistema. “Quiero alzar la voz para continuar con esta lucha que empieza y no va a parar. El sistema ha enfatizado la parte que les conviene para perpetuar la violencia. La mujer es la madre de la comunidad y la cabeza de familia”.

Rosario Sotelo, cineasta y artista, permanecía atada a una pared mientras nos decía que la violencia puede ser emocional, física y como sociedad. “No tenemos los mismos derechos que los hombres, la mujer siempre va atrás”. Señala la importancia de hacer conciencia para no normalizar la violencia que los latinos a veces ven como algo cultural. “Crear conciencia es un primer paso”.

Entre el público estaba Gloria Esteva quien aseguró que “en Oaxaca la protección de las niñas y mujeres esta cimentada en las mismas mujeres, porque ellas tienen la obligación de cuidarlas a todas. La solución debe venir de nosotras, en Oaxaca hay poca incidencia de violencia sexual hacia las mujeres”.

“Tenemos que reconocer el feminicidio como el factor común. Denunciarlo y renunciar a la cultura genocida, dejando de observar sus días festivos”, indicó MamaKoatl.