Casa Blanca festeja Navidad en honor a los veteranos

Se calcula que este año cerca de 85 mil visitantes llegarán a Washington, D.C., a disfrutar de las múltiples decoraciones
Casa Blanca festeja Navidad en honor a los veteranos
Medallas en el árbol navideño en D.C.
Foto: Antonieta Cádiz / La Opinión

WASHINGTON, D.C.— La Casa Blanca ya se vistió de Navidad. Esta vez las decoraciones están inspiradas en el servicio de veteranos, miembros activos de las Fuerzas Armadas y sus familias, en un año marcado por el repliegue completo de tropas de Irak.

Dorado y rojo, son los colores predominantes, en uno de los estilos decorativos más originales en la residencia, durante los últimos años. Aquí se pueden encontrar desde medallas de soldados, hasta cinco réplicas de la mascota de la familia Obama, llamado “Bo”.

Con música navideña, cidra de manzana y galletas, la Primera Dama, Michelle Obama, abrió las puertas de la Casa Blanca esta semana.

“Familias militares como las de ustedes representan verdaderamente lo mejor de Estados Unidos”, dijo la esposa del presidente, en el acto que dio inicio a las festividades.

Con el lema “Brilla, Da y Comparte”, Michelle Obama explicó que el sentido de los ornamentos es rendir un tributo, pero también educar a los más de 85 mil visitantes que se espera pasen por la residencia, respecto a las familias de militares.

“No todos los estadounidenses saben lo que es una familia de estrella azul o dorada. No todos lo entendemos […] queremos incentivar a los estadounidenses a honrar, reconocer y apoyar a los hogares militares”, aseguró.

La estrella dorada refleja que un miembro del núcleo familiar ha muerto en una zona de combate, mientras la estrella azul alude a que un individuo en el hogar está sirviendo en las Fuerzas Armadas.

La Casa Blanca fue decorada por 136 voluntarios, provenientes de todos los estados del país.Entre ellos figuraron José Polanco y su padre Pedro Polanco, de 91 años, quienes trabajaron tres días al interior de la residencia.

Pedro viajó desde República Dominicana, donde se encuentra retirado, luego de haber vivido varios años en Estados Unidos. “Vine especialmente. Es la primera vez que he visitado la Casa Blanca. Me parece muy bonita. Tenía la esperanza de ver al presidente, pero hasta el momento no ha ocurrido”, explicó.

“Apliqué hace un año y nos avisaron en abril. Quería darle esa sorpresa. Estamos muy contentos de haber venido, ha sido una grata experiencia”, comentó José, mientras entregaba especificaciones sobre las decoraciones de la entrada este del recinto.

Al ingresar en la residencia, los visitantes serán recibidos por el primero de los 37 árboles de Navidad que decoran la casa, incluyendo 29 naturales y siete hechos de papel, además del árbol principal que decora el Salón Azul; un abeto de 5.6 metros, proveniente de Schroeder Forevergreens, Wisconsin.

Los visitantes tendrán la posibilidad de dejar cartas escritas a mano a las tropas estadounidenses en todo el mundo. Un árbol especial rinde tributo a las familias de estrella dorada, acompañado por historias y fotos de 800 hogares.

Otra de las novedades este año son las réplicas de Bo, confeccionadas con género, bolsas, botones, dulces y pom pom. “Nuestro perro ha estado un poco confundido caminando por la casa durante las últimas semanas, viendo tantas copias de sí mismo en grande”, dijo bromeando la Primera Dama.

Otro de los elementos llamativos fueron los ornamentos con base en flores, fruta y follaje hechos a mano, además de las decoraciones del lobby, que emulan un bosque con copos de nieve cayendo, representados por cristales.

El toque final y una tradición es la réplica de la Casa Blanca confeccionada con jengibre, chocolate blanco y mazapán, con un peso de 181 kilos.

Los tours a la residencia durante esta temporada se pueden realizar desde las 7:30 a.m. hasta la 1:00 p.m. Durante la tarde, en general la familia Obama celebra recepciones con diversos grupos.