Sócrates pierde última batalla

Muere el exastro de Brasil; autoridades y deportistas reconocen su labor

SAO PAULO (AP).- Dentro y fuera de la cancha, el exastro brasileño de futbol Sócrates se destacó sobre el resto.

Su elegante estilo de juego y su profunda participación política le hicieron una figura única en el futbol de Brasil, en su tiempo de jugador e incluso en la actualidad.

Sócrates Brasileiro Sampaio de Souza Vieira de Oliveira dejó su huella como capitán de la selección de Brasil en la Copa del Mundo de 1982, considerada por muchos como el mejor equipo que no haya ganado el certamen.

Era sabida su afición a la bebida, que él reconoció públicamente y que le causó los problemas de salud que eventualmente llevaron a su fallecimiento a los 57 años, ayer por la madrugada.

Sócrates falleció de un shock séptico debido a una infección intestinal, dijo un parte del Hospital Albert Einstein.

Había sido hospitalizado de urgencia el sábado por la noche por tercera vez en cuatro meses y estaba respirando con ayuda de un pulmón artificial.

La presidenta Dilma Rousseff dijo que Brasil había perdido a “uno de sus hijos más queridos”. “En el terreno, con su talento y sus toques sofisticados, fue un genio”.

“Fuera de la cancha… fue activo políticamente, preocupado por la suerte de su pueblo y su país”, agregó.

El ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva también expresó su pesar por la pérdida.

“La generosa contribución de Sócrates al Corinthians, al futbol y a la sociedad brasileña no será olvidada jamás”, dijo da Silva, un apasionado hincha del Corinthians, el club en el que brilló Sócrates en los ochenta.

Sócrates fue hospitalizado dos veces en cuidados intensivos en los últimos meses, la última en septiembre.

En ambas ocasiones había sufrido una hemorragia causada por hipertensión en la vena que transporta sangre del sistema digestivo al hígado.

Sócrates reconoció que bebía mucho, incluso durante sus mejores años como jugador en la década de 1980, pero agregó que había dejado de hacerlo a principios de año tras una estancia en el hospital.

“Sócrates parecía un jugador de otra era”, dijo el ex astro italiano Paolo Rossi en declaraciones a la agencia ANSA.

“No podías ponerle en una sola categoría, en la cancha y aún menos fuera de ella. Todo el mundo sabía de sus estudios de medicina y de sus muchos intereses culturales y sociales. Fue único desde todo punto de vista”, indicó.

Definitivamente fue único. Se convirtió en médico después de retirarse del futbol y posteriormente fue un popular comentarista de televisión y columnista, siempre con opiniones singulares y polémicas.

Sócrates escribió una serie de columnas para The Associated Press durante la Copa América 2011 en Argentina, donde expresó sus puntos de vista sobre todos los aspectos del torneo, incluido el contexto económico y político de los países de Latinoamérica.

“No se trata sólo del juego en sí”, dijo Sócrates antes del inicio del torneo. “Antes que nada, el futbol es una batalla psicológica, el aspecto humano tiene un papel significativo”.

Decenas de futbolistas brasileños exteriorizaron su pesar en Twitter momentos después de ser anunciada su muerte.

“Es un comienzo triste el de este día”, dijo el retirado ariete Ronaldo. “Descanse en paz, doctor Sócrates”.

Rivaldo, volante que pasó por la selección y el Barcelona, agregó en su cuenta: “Es triste despertarse y descubrir que ha muerto Sócrates”.

También hubo reacciones de sectores apartados del futbol, como las del tenista tricampeón del Abierto de Francia, Gustavo Kuerten, y del tricampeón de la Indy 500, Helio Castroneves.

“Una gran persona”, tuiteó Castroneves. “Un brasileño que será muy extrañado”.

Al tiempo que Sócrates era sepultado, su equipo, Corinthians, se proclamaba campeón del futbol brasileño.

Le sobreviven su esposa y seis hijos.