DESDE MI TV

DESDE MI TV
La Chilindrina fue recordada en televisión.
Foto: Archivo / La Opinión

La vez anterior Adal Ramones cayó redondito. Pero en la emisión de Don Francisco presenta la noche del lunes, el comediante mexicano demostró que es posible resistirse a los esfuerzos del conductor chileno por lograr que todos sus invitados lloren en el show.

Por más que lo intentó Don Francisco, Adal con chistes graciosos y otros no tanto, hasta hizo reír al veterano presentador y por su rostro operado ni una lágrima rodó, ni aún cuando le habló del secuestro que tanto afectó la vida del ex conductor de Otro rollo y del que tantas veces ha hablado.

Telemundo acaba de anunciar que la protagonista de su siguiente proyecto será Sandra Echeverría, cuya protagónico más reciente en La fuerza del destino todavía se transmite en Univision y fue producida por Televisa.

La actriz estelarizará Relaciones peligrosas, refrito de la serie española Físico o química.

En esta serie, la cadena también dará la oportunidad de actuar en televisión nacional a 11 jovencitos que fueron parte de un taller de actores que la televisora realizó.

Dos de los personajes infantiles más queridos de la televisión de habla hispana fueron el enfoque de Ventaneando América el lunes.

Por primera vez, la emisión que se realiza exclusivamente para el público de este país hizo los chismes y noticias de la farándula a un lado para entrevistar a Edgar Vivar y María Antonieta de las Nieves.

El primero dio vida a El Señor Barriga y Ñoño, mientras que De las Nieves protagonizó a la inolvidable Chilindrina en el programa El chavo del 8.

Fue ejemplar mirar la humildad de Vivar -actitud que todos los actores deberían de tener por respeto a aquellos que los admiran-, a pesar de ser uno de los actores más reconocidos de Latinoamérica.

Otra cosa que llamó la atención fue que De las Nieves aseguró que no se considera profeta en su tierra porque reciben un sin número de homenajes en otros países mientras que en México casi pasan desapercibidos. Triste pero cierto.

Como si tuviera una imagen inmaculada con cero errores frente a la crítica popular, Eduardo Capetillo hizo un show de su vida personal.

Aprovechando su participación como director de La Academia, el actor aseguró el domingo no haberle sido infiel a su esposa y conductora de este programa, Bibi Gaytán, con una de las alumnas.

Se sabe que este concurso de canto no tiene el gran éxito de antes, pero lavar trapitos sucios en la televisión internacional realmente resultó más entretenido que mirar cantar a un grupo de jóvenes con sed de fama y amores platónicos.

Aunque haciendo memoria, Capetillo y Gaytán saben ya de escándalos. Ellos se casaron en 1994 cuando ella era muy famosa y estaba en avanzado estado de embarazo y hasta transmitieron su boda en la pantalla chica. Esto impuso una tendencia al motivar que otras celebridades también quisieran transmitir sus uniones públicas en la televisión y a lo mejor lo mismo pasa ahora con los rumores de infidelidad.