Puertas abiertas para Cotto

Puertas abiertas para Cotto
Cotto se llevó una bolsa garantizada de $5 millones y abrió puertas a futuras peleas estelares.
Foto: AP

Cotto tuvo que esperar al más de tres años para vengarse de la polémica derrota que sufrió en julio del 2008, en Las Vegas, donde Margarito le venció por nocáut en el undécimo asalto y le quitó el invicto y la corona de campeón.

Más doloroso fue para Cotto digerir la derrota tras descubrirse que Margarito podría haber hecho trampas con su vendaje como el que iba a utilizar con una substancia prohibida parecida al yeso en la pelea contra Shane Mosley.

Cotto necesitaba la pelea revancha para dejar atrás la pesadilla de Margarito y lo consiguió con un actuación perfecta que realizó la noche del sábado en el legendario Madison Square Garden ante 21,239 espectadores, en su mayoría puertorriqueños, que lo apoyaron de principio a fin.

La victoria por nocáut técnico al concluir el noveno asalto –nunca salieron los boxeadores al centro del cuadrilátero en el décimo, porque el árbitro de la pelea Steve Smoger la paró a petición del médico de la velada Anthony Curreri–, permitió a Cotto seguir como monarca del peso mediano junior o superwelter, versión Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

Cotto, que hizo su segunda defensa del título que también ganó en Nueva York, en el Yankee Stadium, al israelí Yuri Foreman, tras la decisión de Curreri vio como había logrado todos sus objetivos que se marcó con la pelea revancha.

El campeón puertorriqueño primero mostró un gran boxeo, inteligente, de buena preparación física y una excelente estrategia que trabajó bajo la dirección del preparador cubano Pedro Díaz, un ex entrenador del triunfal equipo olímpico del país antillano.

Pero lo más importante para Cotto fue que dejó atrás la pesadilla de Margarito, el púgil que había sido su mayor rival y que puso en entredicho su carrera profesional, que ahora vuelve a estar completamente relanzada para seguir dentro del grupo de elite del boxeo mundial.

El veterano promotor Bob Arum, que también dejó atrás el enfrentamiento que generó con Cotto cuando apoyó a Margarito durante el escándalo de los vendajes ilegales, reconoció que el púgil boricua hizo una pelea “brillante” y se mereció el triunfo.

“Ganó la pelea y lo hizo con claridad”, destacó Arum después del triunfo conseguido por Cotto.

El éxito económico de la velada también repercutirá en las ganancias que vayan a conseguir ambos púgiles, especialmente Cotto que se llevó una bolsa garantizada de $5 millones.

Los dos éxitos logrados tanto en el apartado deportivo como económico permiten a Cotto tener abiertas todas las puertas para futuras peleas estelares con los grandes pugilistas que están ahora dentro del peso mediano junior o superwelter como es el mexicano Saúl “Canelo” Álvarez.