Da un giro

Enrique Bunbury lanza hoy su nuevo disco

Da un giro
Enrique Bunbury regresa a su raíces con el álbum 'Licenciado Cantinas'.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

De las cantinas, de esas de mala muerte donde afloran los sentimientos enardecidos por el alcohol o la nostalgia, es de donde Enrique Bunbury recoge los temas más calados para darles su singular tesitura.

Ese recorrido, desde hace casi diez años, por varias tabernas de Latinoamérica le dejaron la inquietud de “revivir” aquellos temas con los que un anciano añoraba su pasado o retrataban la cruda realidad de algún parroquiano. De ahí nace el álbum Licenciado Cantinas.

Un disco en el que Bunbury lo mismo integra una ranchera que una chacarera. De ese rastreo musical surgen 15 temas que hoy, finalmente, sus seguidores podrán disfrutar.

En una entrevista realizada hace unas semanas, en pleno ensayo y justo antes de arrancar su gira por EEUU, el aragonés habló de la importancia su disco, uno de los que considera más personales, y de los grandes músicos que le acompañaron en este viaje cultural y musical.

“Algunos temas todavía se escuchan en la radio, pero la mayoría ya no son fáciles de encontrar, la radio no los toca”, dice. “Mi licenciatura fue en esa música de los mayores, la que aprendí en las cantinas”.

El cantautor argentino Andrés Calamaro, su gran amigo, describió que Bunbury realizaba este proyecto “en su mejor momento personal y artístico”, aunque sin referirse a su paternidad.

Pero el cantante español le da otra explicación. “Fue un momento de espera”, explicó. “Pensé que era un buen momento para hacer un giro y mirar hacia lo que verdaderamente creo que soy, reconocer mis raíces. No abandonar completamente el rock, pero creo que tengo un pie en cada lado”.

Para esta nueva producción, y ese recorrido, el cantautor hizo una selección de 40 temas. “Quise contar una historia [ficticia] a través de los textos [de las canciones] y mostrar un hilo narrativo. En momentos necesitaba una canción de amor, de desamor, en otros acudir a la cantina, a la perdición y luego necesitaba uno sobre la rendición y la muerte”.

En este disco Bunbury explora los ritmos menos imaginables en él como la cumbia de El solitario (Diario de un borracho) y la salsa con El día de mi suerte. “Yo quería que de alguna forma mi pasión y mi amor a Latinoámerica estuvieran plasmados. Es un disco tan de mostrar mis respetos a grandes compositores, que quise contar con grandes instrumentistas, no por lo famoso sino por lo importante que han sido”, expresó.

Entre ellos figuran Eliades Ochoa, de Buena Vista Social Club, quien lo acompaña en Mi sueño prohibido. “Es un gran maestro”, expresó Bunbury.

De Leonardo “Flaco” Jiménez comentó que “es una figura previa a todos los que hemos querido juntar el rock con lo tradicional. Es un referente, estuvo antes que nadie”.

Contó también con la colaboración de David Hidalgo del grupo Los Lobos.

“Para mí es el grupo latino, entre comillas, más importante que ha existido jamás. Me declaro un fanático absoluto de Los Lobos y para todos los que tenemos una relación especial con Los Ángeles, los Lobos es la gran banda del Este de Los Ángeles”.

Con el harmonicista Charlie Musslewhite, “un privilegio”.

“Es un harmonicista mítico, mayor en edad y por lo tanto sabio. Ha colaborado mucho con músicos latinos”.

Enrique Bunbury aseguró que “no he tenido nunca miedo de colaborar con la música de raíz nuestra”.

El jueves pasado, por primera vez en LA, realizó una firma de autógrafos en donde cinco horas antes de lo programado, los discos en la tienda Amoeba, quedaron agotados.