Horror por ataque en ciudad belga

Hombre armado hirió y mató a personas en centro comercial

Horror por ataque en ciudad belga
Ambulancias y personal sanitario a la entrada del Palacio de Justicia en Lieja, Bélgica, tras el criminal atentado
Foto: EFE

LIEJA, Bélgica – Un hombre armado con granadas y un fusil atacó el martes a personas que hacían compras navideñas en una plaza central de la ciudad belga de Lieja, hecho que dejó cinco muertos y 122 heridos, dijeron las autoridades.

No está claro el motivo del ataque en la Place Saint-Lambert, el punto de entrada a las calles comerciales del centro de esta ciudad del este de Bélgica. El ataque provocó una estampida de cientos de personas que hacían sus compras, las cuales se desperdigaron por las antiguas calles de la ciudad.

Peter Mertens, funcionario del ministerio del Interior, dijo que no se trató de un acto terrorista. Las autoridades belgas identificaron al atacante como Norodine Amrani, de 33 años, un residente de Lieja que había cumplido condenas en la cárcel por uso de armas, consumo de drogas y agresiones sexuales.

Amrani estaba entre los muertos, pero la fiscal Danielle Reynders dijo que no está claro si se suicidó.

Los otros muertos son dos muchachos de 15 y 17 años, una mujer de 75 y un niño de 18 meses que murió el martes por la noche en un hospital, indicó la policía.

Reynders dijo que la policía había citado a Amrani el martes para interrogarlo, pero no estaba claro cuál era el motivo. La fiscal dijo que el agresor todavía tenía varias granadas al morir.

Amrani salió de su casa con una mochila en la espalda, granadas de mano, un revólver y un fusil FAL, informaron las autoridades. Caminó solo hasta la plaza central y se encaramó en una plataforma que le permitía una vista ideal de la plaza abajo, la cual estaba adornada con un enorme árbol de Navidad y llena de compradores.

Desde allí arrojó tres granadas contra una congestionada parada por la que pasan 1,800 autobuses al día, y luego comenzó a dispararle a la multitud. Las explosiones desperdigaron astillas de los cristales de la parada en un área amplia.

“Escuché una fuerte detonación”, dijo el testigo Dimitri Degryse. “Pensé que era algo en mi automóvil que se había roto, o algo así. Luego, unos segundos después de una segunda detonación, vi todo el vidrio rompiéndose, vi gente corriendo y gritando”.

La televisora pública VRT habló con Herve Taveirne, quien se refugió en el tribunal de la ciudad para escapar de los disparos y las granadas.

“Estábamos en el edificio del palacio de justicia y acabábamos de salir cuando vimos a alguien lanzar una granada”, dijo Taveirne. “Agarré a un niño … y lo llevé de regreso a la corte. Fuera del edificio escuché disparos … Este hombre estaba disparando a cualquier dirección”.

Imágenes desde el sitio mostraban a decenas de peatones, entre ellos un grupo grande de niños, que corrían por las calles, algunos todavía con bolsas de compras.

La prensa belga dijo inicialmente que el ataque podría haber sido obra de varios hombres armados, por lo que la policía, en busca de posibles cómplices, le ordenó a los residentes que permanecieran en sus hogares o que se refugiaran en negocios o edificios públicos.