Educación, tarea incompleta

La comunidad hispana crece en Minnesota, pero mejorar su nivel educativo es la gran asignatura pendiente
Educación, tarea incompleta
Por las calles del West Side, en Saint Paul, marcha una procesión tradicional azteca en octubre de 2011. Los mexicanos son el grupo de inmigrantes más numeroso en el estado.
Foto: Leonor Villasuso

MINNEÁPOLIS, Minnesota – El estado de Minnesota es famoso por sus 10,000 lagos, sus duraderos y gélidos inviernos y el Mall de América, antes el más grande del mundo. Pero es más que eso: cinco millones de habitantes conforman un mosaico multicultural, que convive en la cotidianeidad y que se hace muy visible en las Ciudades Gemelas, Minneápolis y Saint Paul.

En los últimos 10 años, según el Censo 2010, la comunidad latina de Minnesota creció alrededor de 75%, constituyendo hoy el 4% de la población total. ‘Hogar dulce hogar’ es llamado por el 35.4% de los habitantes de Worthington, 20.9% de Willmar, 14.8% de Glencoe, 13.2 de Albert Lea, 10.5% de Minneápolis, 9.6% de Saint Paul (capital del estado) y 3% de Mankato, por mencionar algunas ciudades.

El 67% de los hispanos que viven en Minnesota es de origen mexicano. Unos 55,000 latinos están inscritos desde kindergarten hasta preparatoria, representando con ello el 6% del total de los estudiantes del estado. “El nivel educativo continúa siendo un gran reto por el abandono de los estudios de los jóvenes y los bajos porcentajes de graduación de high school e ingreso a educación superior”, dijo Héctor García, director ejecutivo del Chicano Latino Affairs Council (CLAC), de la situación de los estudiantes hispanos. Las estadísticas indican que menos de la mitad se gradúa de preparatoria y la tendencia es que Minnesota será, dentro de poco, el estado #48 en disponibilidad de empleos para jóvenes sin título de preparatoria. La educación superior será imprescindible.

Si bien Minnesota no cuenta con una ley antiinmigrante, ha habido en los últimos años redadas para detener a trabajadores indocumentados, principalmente en las enormes granjas y procesadoras de carne que tradicionalmente los emplean, por lo que el temor al arresto y la deportación es una realidad cotidiana para muchos.

La tierra en esta área es negra y muy fértil, así que la producción de vegetales es una actividad económica fuerte. Desde hace más de un siglo, el estado de Minnesota recibe cada año a una gran cantidad de trabajadores de Texas que llegan en abril para preparar el campo y se regresan al final de septiembre, cuando la cosecha ha sido procesada. La falta de ofertas de trabajo y la oportunidad de que toda la familia se emplee en el mismo lugar es uno de los factores de este fenómeno. La ciudad de Glencoe, a 60 millas de Minneápolis, es un ejemplo: cientos de trabajadores temporales y sus familias cambian la dinámica, la economía y la rutina de la ciudad por algunos meses.

Entre las fiestas más celebradas se cuentan la del 5 de mayo, en la que hay un gran desfile a lo largo de la avenida César Chávez, en el West Side de Saint Paul, y que congrega a miles de personas; y la del Día de Muertos, en noviembre, que combina y promueve las tradiciones hispanas en diversas locaciones, como en el Minnesota History Center, que ofrece una muestra de altares de muertos, danzas prehispánicas y bailes folclóricos mexicanos. Sobra decir que la festividad de la Virgen de Guadalupe es otra de las grandes celebraciones que se realiza en la enorme catedral de Saint Paul.

La buena noticia para los latinos en Minnesota es que: “la comunidad se está organizando y comunicando cada vez mejor a través de asociaciones y organizaciones, y gracias a nuestro alto crecimiento demográfico hay cada vez mayor interés por parte del gobierno, los sectores privado y no gubernamental, así como de las escuelas en que mejoren nuestras condiciones y oportunidades”, señaló Héctor García.