Reabre puente de la Primera

Ceremonia marca final de proyecto de expansión de viaducto histórico

Luego de 900 días de trabajo ayer reabrió oficialmente el puente de la Calle Primera, que en su cruce sobre el Río Los Ángeles conecta el downtown con Boyle Heights.

Según el Concejal José Huízar -cuyo distrito 14 representa ambos vecindarios- fueron casi cuatro años de “altas y bajas”, en donde los ingenieros enfrentaron retos como la movilización de enormes rocas en el terreno y la conservación de los muros y pilares originales con valor histórico, así como la preservación estética de la construcción original, que data de principios de siglo pasado.

El puente fue ensanchado unos 26 pies para permitir la colocación de las vías de la Línea Dorada de tren ligero de Metro y conservar cuatro carriles para tránsito vehicular, dos de este a oeste y dos en dirección contraria.

“Ésta es la primera vez que se hace un proyecto de ampliación de un puente histórico en nuestra ciudad”, afirmó Gary Lee Moore, Ingeniero de la Ciudad de Los Ángeles. Moore indicó que construir en el lecho de un río siempre tiene retos, pero aseguró que el de la Primera “es un puente sólido”.

Cuando abrió la Línea Dorada en 2009, los carriles en dirección este abrieron al tráfico vehícular, pero los de dirección oeste permanecieron cerrados hasta la semana pasada.

La ceremonia oficial con corte de listón de ayer por la mañana estuvo a cargo del ingeniero Moore y Tony Velásquez Jr., hijo del finado Tony Velásquez, otrora gerente del proyecto y quien en julio perdiera su batalla contra el cáncer de piel.

Antoniette Velásquez, esposa del finado, dijo que su esposo estaría sumamente orgulloso de la ceremonia de ayer por la mañana. “Se preocupó por cada detalle, hoy estaría felíz de ver que el transporte de los angelinos es más fácil” expresó Velásquez.

El costo total del proyecto fue de 46.2 millones de dólares, en su mayoría provenientes de fondos federales.

Se espera que los 18 mil viajantes que usaban el puente antes del cierre para su expansión en 2007 paulatinamente retornen al mismo, ya sea usando sus vehículos o la línea de autobús Metro que lo cruza.

José Ubaldo, vocero de Metro, no pudo confirmar cuándo la Línea 30 de autobús volverá a su ruta original sobre el puente, pero dijo que probablemente sería esta semana.

Pero la disminución del tránsito vehicular preocupa sobremanera a Claudio Sánchez, propietario del negocio Tacos Por Favor, situado al este del viaducto. “La gente ya no pasa por aquí como antes, hemos perdido un 30% de nuestra clientela”, aseguró el locatario quien dijo que, de no mejorar las cosas con la reapertura del puente, considerará incluso mudarse a otro estado.

El sentir de Sánchez es compartido por su vecino de local, Antonio Mendoza, quien dijo que en los dos años que duró cerrado el puente tuvo que cerrar tres veces su taller automotriz y ahora solo utiliza su local como bodega.

“Ojalá pueda volver a abrir, pero es cuestión de tiempo y dinero”, manifestó Mendoza.

Huízar dijo que el puente significa más que una construcción, pues es “el símbolo del afianzamiento de relaciones entre distritos”.

Por su parte, la concejala Jan Perry del distrito 9 declaró que el día de ayer no se trató solo de la reapertura de un puente, sino de “dar tributo al pasado y futuro de los angelinos y asegurarnos de que nuestra historia se celebre”.

La concejala con aspiraciones a la alcaldía dijo sentirse feliz de devolver el puente “a sus dueños legítimos, la gente de Los Ángeles”.