Celtics abrirían con gran hueco

Paul Pierce está en duda para juego inaugural de Boston contra Knicks
Celtics abrirían con gran hueco
Es casi seguro que Pierce estará sentado cuando arranque la NBA.
Foto: AP

El estelar delantero Paul Pierce, de los Celtics de Boston, podría perderse el partido inaugural de liga que el equipo va a disputar mañana contra los Knicks de Nueva York al no haberse recuperado de la persistente lesión que sufre en el talón del pie derecho.

Pierce no participó ayer en la sesión de tiros a canasta que realizó el equipo y el entrenador de los Celtics, Doc Rivers, reconoció que no era optimista en cuanto que el capitán del equipo pudiese estar listo para el Día de Navidad.

“No ha hecho ningún tipo de entrenamiento”, declaró Rivers. “Aunque esperamos que pueda comenzar de forma progresiva, pero tendremos que ver lo que sucede”.

Rivers señaló que todo depende de cómo se levante hoy Pierce, aunque reiteró que era poco probable que el veterano jugador de los Celtics pudiese estar en la pista del Madison Square Garden.

“De cualquier manera, si lo hace, no será por más de 15 o 20 minutos”, agrego Rivers, que se decidiría por el serbio Sasha Pavlovic de no poder contar con la participación de Pierce para que ocupase su puesto.

Rivers podría iniciar el partido con Rajon Rondo, Ray Allen, Jermaine O’Neal y Kevin Garnett, junto a Pavlovic, como lo hizo en el último partido de pretemporada frente a los Raptors de Toronto.

El entrenador de los Celtics fue categórico cuando dijo que para nada piensa forzar la salida de Pierce si no está en condiciones de jugar aunque sea el partido inaugural y más en una temporada en la que está reducida a solo 66 encuentros.

“Será una decisión tanto médica como del propio jugador, ya que para nada vamos a arriesgar su futuro para la temporada que será dura y complicada para todos, en cuanto se refiere al esfuerzo físico”, agregó Rivers.

El veterano coach de los Celtics se abstuvo de brindar comentarios sobre la secuelas que deja el paro laboral en lo relacionado al calendario que impedirá duelos históricos.

La reducción del calendario ha generado el convencimiento para los aficionados de que la calidad del baloncesto que se va a poder ver esta temporada será inferior a la de la pasada, dado que los jugadores no van a tener ni la preparación ni el descanso suficiente entre partidos.