California aún debe sacar 15,000 reos de sus cárceles

Sistema estatal tiene hasta 10 de enero para cumplir con orden

La población en las cárceles estatales se redujo un 7% desde que inició el polémico plan de traspaso de reos a penitenciarías de los condados; sin embargo, por mandato judicial, California aún debe reducir más de 15,000 espacios en sus prisiones en menos de tres meses.

El Departamento estatal de Correcciones y Rehabilitación (CDCR) tiene como plazo el 10 de enero de 2012 para reportar si ha cumplido con reducir su población carcelaria a 133,000 presos o 167% de la capacidad de diseño de sus 33 penitenciarías, lo cual le fue requerido por una corte federal de tres jueces.

Hasta el pasado 21 de diciembre, sus correccionales alojaban a 148,767 reclusos, 11,233 menos que el 1 de octubre, cuando entró en vigor el plan estatal de traspaso de reos (Public Safety Realigment).

“La Corte de tres jueces ordenó que la población de las cárceles de California sea reducida en los próximos dos años, por tanto ellos programaron límites y hasta el 27 de diciembre la corte ordenó que no debería superar un 167% de su capacidad ideal”, explicó Terry Thornton, vocera del CDCR.

Aún si lo logra el gobierno de California seguirá teniendo mucho trabajo por hacer. Para el 27 de junio la cantidad máxima de presos será de 155%; para el 27 de diciembre no deberá rebasar el 147% y para el 27 de junio de 2013 el tope será de 137.5%.

La capacidad de diseño es el número de presos que puede albergar una prisión en base a un recluso por celda, en dormitorios con literas de un solo nivel y sin camas en lugares no diseñados para alojamiento. Con base a esto, la capacidad de diseño de las 33 instituciones penitenciarias del CDCR es de 79,858.

Desde el 1 de octubre, la población carcelaria ha disminuído un promedio de 933 reclusos por semana, sin echar mano de la liberación anticipada de presos.

Se calcula que Sacramento transferirá a Los Ángeles a más de 4,200 reos que cometieron ofensas no graves, violentas, ni sexuales. De acuerdo al Departamento de Policía de Los Ángeles, cinco de cada diez convictos que salen de una prisión estatal regresan específicamente a esta ciudad.