Alarma por ataques incendiarios

No hubo ningún herido, pero en una de las casas, una bomba causó un incendio grande. Todos los incidentes ocurrieron dentro de un área de dos millas

Alarma por ataques incendiarios
Un numeroso contingente policial montaba guardia anoche en uno de los establecimientos atacados el domingo en Jamaica, Queens.
Foto: Annie Correal / EDLP

QUEENS — La Policía está buscando a un sujeto en conexión con una serie de ataques con bombas molotov que alarmaron a los residentes de Jamaica el domingo – especialmente a los que viven o se reúnen en los centros religiosos que fueron afectados.

Entre las 8 p.m. y las 10:15 p.m. del domingo, el hombre afroamericano — según la policía— lanzó bombas molotov a una bodega, una mezquita, y dos casas, incluyendo una en que se congregan hindúes.

No hubo ningún herido, pero en una de las casas, una bomba – fabricada en una botella de Starbucks Frappuccino – causó un incendio grande. Todos los incidentes ocurrieron dentro de un área de dos millas.

“Nosotros lo conocíamos”, dijo Hussein Binafif, un joven de 19 años que trabaja en el 179 Deli, 179-40 de la Avenida Hillside, el primer lugar en que el hombre lanzó una bomba.

Binafif, cuya familia es de Yemen, explicó que dos días antes del incidente, un hombre corpulento se había robado una botella de Starbucks de la bodega, pero el dueño lo interceptó y le pegó. “Lo sacó del almacén. El nos dijo: ‘los voy a matar’ y salió corriendo”, recordó Binafif, quien cree que el hombre sufre de alguna enfermedad mental, según indicó.

El mismo domingo, alrededor de las 8 p.m. el hombre regresó —según los empleados de la bodega. Prendió fuego a la botella de Starbucks, que estaba llena de gas, y la tiró detrás de la caja. “Las llamas corrían por todo el piso”, dijo un empleado que prefirió no identificarse.

En las próximas horas, hubo tres incidentes parecidos. A los pocos minutos, una bomba molotov causó un incendio en una casa en en la calle 107; unos 65 bomberos tardaron 40 minutos en extinguirlo.

Poco antes de las 10, una o más bombas fueron lanzadas hacia una puerta de la mezquita Imam Al-Khoei Islamic Center, en el 89-89 de Van Wyk Expressway, causando daños menores antes de ser extinguido el fuego. Unas 80 personas estaban congregadas dentro del lugar cuando ocurrió el incidente.

El ataque final ocurrió alrededor de las 10:45 p.m. cuando dos bombas fueron lanzadas hacia una casa en la calle 170 que se congrega gente hindú para orar. Estas bombas no llegaron a estallar.

Los crímenes están siendo investigados como posibles crímenes de odio. Docenas de policías vigilaban ayer la bodega y los otros lugares que fueron atacados.

La Policía identificó ayer a una persona de interés en conexión con los cuatro incidentes. Describió al sospechoso como un afroamericano de entre 25 y 30 años, 5’8″ de estatura y unas 200 libras de peso. La Policía también difundió un video del sospechoso. Cámaras de vigilancia en una de las casas y en la bodega captaron imágenes de uno o más sospechosos mientras huían.

Tanto el alcalde Michael Bloomberg como el gobernador Andrew Cuomo condenaron los incidentes. “Ataques como éste no tienen un lugar en nuestra sociedad abierta e inclusiva y tenemos que hacer todo lo que podemos para asegurar que Nueva York siga siendo un lugar seguro y tolerante”, dijo el gobernador.

El Concejo de Relaciones Americanas-Islamicas también condenó el ataque. Residentes del área se mostraron sorprendidos por estos hechos. “Normalmente no hay problemas. Esto no es bueno para el vecindario. Es perturbador”, manifestó Sunny Mohabir, quien es hindú.

“Es malo”, dijo Jose Cisneros, un salvadoreño residente en el área. “Esto puede aislarlos [a los musulmanes]. La gente los va a querer correr si hay problemas así”, dijo.

La Policía está ofreciendo una recompensa de $10,000 por información que lleve al arresto del sospechoso. Cualquier información puede ser comunicada en forma confidencial a través de la línea gratuita de la Policía al 1-800-577-TIPS.

Ataques como éste no tienen un lugar en nuestra sociedad abierta e inclusiva’.

—Gobernador Andrew Cuomo