Ministro en cuerda floja

Corte de Pakistán exige que se demande por corrupción al presidente Zardari

ISLAMABAD. – La Corte Suprema paquistaní advirtió el martes que podría destituir al primer ministro si no inicia una demanda por corrupción contra el presidente, en una nueva vuelta de tuerca contra un gobierno débil y enfrentado con las poderosas fuerzas armadas.

En tanto, el país se debate entre graves dificultades económicas y el accionar de milicias hostiles entre sí. Horas antes, al menos 30 personas murieron cuando presuntos milicianos islamistas detonaron un explosivo en un mercado cerca de la frontera afgana, el atentado más mortífero en su tipo en los últimos meses.

El conflicto con la corte empezó a gestarse en 2009, cuando los jueces derogaron una amnistía que protegía al presidente Asif Ali Zardari y cientos de políticos acusados de sobornos y otros cargos de corrupción y ordenó la reanudación de los juicios. El gobierno rechazó el fallo, arguyendo que el presidente goza de inmunidad.

Analistas independientes dicen que el tribunal supremo, que en el pasado se ha visto inmiscuido en disputas pol��ticas y en tres ocasiones sancionó golpes de estado militares, es hostil al gobierno actual y colabora con las fuerzas armadas para derrocarlo por “medios constitucionales”.

Un panel de cinco jueces acusó al gobierno de “desobediencia premeditada” y dijo que “la responsabilidad recae” sobre el primer ministro Yousuf Reza Gilani.

El fallo advirtió que podría declararlo inapto para ejercer el cargo y destituirlo si no aplica sus resoluciones anteriores.

Ordenó la comparecencia del procurador general de justicia para explicar por qué el gobierno demora la aplicación de las decisiones.

Zardari es uno de los principales beneficiarios de la amnistía, parte de un acuerdo respaldado por Estados Unidos para permitir el regreso al país de su esposa, la ex primera ministra Benazir Bhutto y sus aliados y su participación en el proceso político con inmunidad de unas denuncias que según éstos obedecen a motivaciones políticas.

La bomba en el noroeste destruyó vehículos empleados por una milicia antitalibán en la región del Khyber, dijo el agente de seguridad local Khan Dad Khan. Dejó al menos 30 muertos y medio centenar de heridos, según el funcionario del gobierno local Jamil Khan.