Relación con Irán empeora cada día

A su vez, Chávez estrecha lazos con Ahmadinejad
Relación con    Irán empeora cada día
Hugo Chávez recibió a su homólogo iraní en medio de abrazos.
Foto: EFE

WASHINGTON, D.C. (AP). – En un signo de empeoramiento de las relaciones entre Irán y Estados Unids, un tribunal iraní halló culpable a un estadounidense de trabajar para la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y lo condenó a muerte, según informó ayer la radio estatal.

Irán acusa al ex infante de marina de Estados Unidos Amir Mirzaei Hekmati de haber recibido entrenamiento especial y de haber servido en bases militares de Estados Unidos en Irak y Afganistán antes de dirigirse a Irán en su presunta misión de espionaje para la CIA.

La Casa Blanca negó que el iraní-estadounidense condenado a muerte fuera espía de la CIA y criticó duramente al régimen de Teherán por su insistencia en detener a personas inocentes debido a motivos políticos.

El vocero de la Casa Blanca Tommy Vietor dijo que las autoridades tratan de determinar los detalles de la pena capital de Amir Mirzaei Hekmati. De ser cierto, Estados Unidos condenará el fallo.

“Las acusaciones de que el señor Hekmati trabajaba para o fue enviado a Irán por la CIA son falsas”, dijo Vietor en una declaración. “El régimen iraní tienen un historial de acusar falsamente a personas de ser espías o arrancar confesiones por la fuerza y de retener a estadounidenses inocentes por razones políticas”.

La vocera del Departamento de Estado Victoria Nuland dijo que las acusaciones contra Hekmati son una invención y exigió su puesta en libertad.

Estados Unidos colaborará con sus socios diplomáticos “para transmitir nuestra condena al gobierno iraní”, dijo la Casa Blanca.

Mientras tanto, el presidente iraní Mahmud Ahmadinejad se reunió ayer con su par venezolano Hugo Chávez para revisar diversos acuerdos y estrechar la alianza que mantienen ambos gobiernos.

En medio de las crecientes presiones de Occidente que enfrenta Teherán por su programa nuclear, Ahmadinejad inició en Caracas una gira de cinco días que incluirá Nicaragua, Cuba y Ecuador.

“Es bienvenido, presidente, para seguir estrechando nuestras relaciones, nuestras luchas, para el equilibrio del mundo, por la paz del mundo, por la salvación del mundo”, dijo Chávez al recibir a Ahmadinejad en una de las entradas del palacio presidencial ante una formación militar.

“No quisiéramos que esa tarea nos hubiera tocado pero nos ha tocado. Frenar, frenar la locura imperialista que ahora se ha desatado como nunca antes jamas en mucho tiempo y con un poderío terrible, amenazante, que es eso, una amenaza para el mundo”, indicó el mandatario venezolano en un discurso en cadena de radio y televisión.

Chávez comentó en broma que según voceros y medios del “imperialismo” él y Ahmadinejad se han reunido en Caracas para “atacar Washington” con una bomba.

“Vamos a trabajar mucho para unas bombas, para unos misiles, para seguir dando una guerra. La guerra, la guerra nuestra es contra la pobreza, contra la miseria, contra el hambre y contra el subdesarrollo”, agregó.

Chávez resaltó los acuerdos de cooperación que mantienen ambos países que han permitido la edificación de 14,000 viviendas en Venezuela además de 26 plantas agroalimentarias, procesadoras de leche y una fábrica de tractores y vehículos.

“A pesar de los arrogantes que no quieren que estemos juntos, estaremos juntos para siempre”, afirmó Ahmadinejad al agradecer la bienvenida de Chávez, al que llamó el “presidente popular” y “el campeón y el símbolo de la revolución de América Latina”.

El mandatario iraní agregó que “hoy el pueblo venezolano y el pueblo iraní, los dos juntos están en un camino de lucha contra toda la avaricia de los arrogantes del imperialismo. El sistema hegemónico y dominante está en su decadencia. Han tomado una cara mucho más agresiva. Han pisoteado todos los valores humanos”.

Ahmadinejad llegó en la víspera Caracas para una quinta visita al país en la espera revisar un conjunto de acuerdos con Chávez, su estrecho aliado latinoamericano. El mandatario persa partirá luego hacia Nicaragua para participar en la toma de posesión de Daniel Ortega.

En Quito, el canciller ecuatoriano Ricardo Patiño en declaraciones a la prensa se refirió a la visita del presidente iraní.

“Hemos decidido recibir al presidente de Irán…y no vamos a cambiar porque el Departamento de Estado considera que no es oportuno”, indicó Patiño al asegurar que Ecuador es un “país soberano que decidimos las cosas por nuestra cuenta”.

“No tenemos ninguna razón para dejar de mantener nuestras relaciones con Irán”, acotó.

Al ser preguntado sobre las posibles sanciones que podría tomar la Unión Europea contra Teherán por su programa nuclear, Patiño dijo que Ecuador “reconoce el derecho al uso pacífico de la energía nuclear”.

En los últimos siete años Irán ha intensificado sus relaciones con América Latina, especialmente durante el mandato de Ahmadinejad, quien en menos de cinco años ha visitado en cuatro oportunidades Venezuela, además de Brasil, Nicaragua, Bolivia, Ecuador y Cuba.

Como parte de esa estrecha alianza, Teherán ha suscrito más de un centenar de acuerdos con sus socios latinoamericanos en materias petrolera, agrícola, industrial, militar, minera, financiera, de salud y construcción.

En las últimas semanas Occidente ha endurecido las sanciones contra la producción petrolera iraní ante las nuevas evidencias que habría recabado el organismo supervisor nuclear de Naciones Unidas que apuntan a que Teherán estaría avanzando en la fabricación de armas nucleares.

Fuentes diplomáticas confirmaron ayer desde Viena que Irán comenzó a enriquecer uranio en un búnker subterráneo y agregaron que la noticia es especialmente preocupante porque ese material puede ser mejorado más rápidamente para su posible utilización en ojivas nucleares que el uranio enriquecido en otros puntos del país.

A las presiones que enfrenta Irán por su programa nuclear, se suman las crecientes tensiones que han surgido en las últimas semanas entre Washington y Teherán por el paso del Estrecho de Ormuz.