Burbujas: Nuestra dinerocracia

¿Cuánto cuesta un voto? Está en barata, como cualquier otra mercancía en cualquier almacén y para comprarlo nos acatarran con publicidad que vale poco o nada, pero cuesta mucho y de la que se espera nos motive a venderles nuestro voto.

Yo que soy de ese 99% de la población que los partidos intentan influenciar con esa política del dinero, me niego a comprar una mercancía política manchada por la influencia del dólar político.

El mercadeo político para la elección del futuro presidente de los Estados Unidos o la reelección del actual, está siendo financiado por todos esos que tienen intereses y necesidad de influencias.

Da vergüenza preguntar quienes son pero se impone hacerlo ante el descaro de los aportes.

¿Me quiere decir alguien que Sheldon Bullock, propietario de casinos, no espera nada a cambio de dar 5 millones de dólares a la campaña de Newt Gingrich?

Por favor, no seamos ingenuos… Y como digo Gingrich puedo nombrar a los demás, incluidos los demócratas.

Les voy a recomendar leer los pronósticos de quien de los precandidatos republicanos va a terminar siendo el porta estandarte del partido y observen como su posición va cambiando de acuerdo al dinero que van recaudando para su campaña. Pero no a base de esos 25 dólares que usted da, sino de los millones con los que compran su protección política los bancos y los grandes intereses.

¡Todo eso me parece de dudosa moralidad!

En esta dinerocracia, si usted no tiene y no aporta, tampoco tendrá atención política; y da la casualidad que todos esos que no aportan, son ese 99% de la población que necesita algo, lo que sea y espera algo, lo que sea. Nuestro voto solo sirve para legalizar su inversión en el mercadeo.

Claro, siempre habrá quienes piensen por si mismos y no se dejan comprar. ¿Por quién votan esos si los candidatos son los del dinero? El que los precandidatos republicanos se ataquen entre si, se vienten todo el lodo que puedan, es parte del circo que tienen que hacer con el dinero que reciben… con la esperanza de abatir la apatía y el rechazo político del pueblo en general que, supongo, está harto de ese politiqueo.Y si usted, amable lector no lo está… yo sí.

A ver dígame: ¿Dónde, cuándo y cómo se ha presentado en esta campaña un plan para dar educación superior gratuita a todos esos millones que jóvenes que no tienen recursos para pagar los altísimas colegiaturas de las universidades?

¡Esa sería una inversión en el futuro del país!

¿A quién le interesa ese futuro?

En este monetario mundo que vivimos primero estoy “yo”, después “yo” y siempre “yo”. A muy pocos les importan los demás…

A como funciona actualmente nuestro sistema educativo solo una élite puede mandar a sus hijos a la universidad. Los demás, si quieren hacerlo, tienen que hipotecar sus casas, si no es que ya lo está, si es que no se las han confiscado.

No sé como sea ahora, pero en los 10 años que estudie en Alemania, antes de la guerra, antes de Hitler, a todo estudiante excepcional lo promovían, no le costaba estudiar… por esa política había (y hay) en Alemania el potencial humano para siempre salir adelante…

La educación del pueblo es el máximo capital de las naciones…

Y, con perdón de los teutones, la economía alemana es, y ha sido, solo una fracción de la economía americana, la mayor del mundo; en otras palabras tienen mucho menos recursos que nosotros.Aquí hay quienes se oponen a que nuestros hijos estudien en forma gratuita en las universidades y llaman a eso “socialismo”, cuando, según yo, es solo una inversión inteligente en el mañana.

¿Ha oído algo de esto en la campaña política?

¡Yo no!

Se dice todos los días que hacen falta empleos, pese a que el porcentaje de paro ha ido bajando.

Fuera del ataque a Obama de los pre-candidatos republicanos, criticando que no ha hecho lo suficiente para crear empleos ¿ha oído usted algún plan de esos políticos de lo que piensan a hacer para solucionar ese grave problema?

¡Yo no!

Mitt Romney, al declarar que esta en contra del “DREAM Act”, sumándose al Congreso, causó una pésima impresión entre los latinos. Lo que piden esos estudiantes, aunque su presencia tenga su origen en la inmigración indocumentada, de hecho y derecho, nada tienen que ver con ella.

Se trata de jóvenes que fueron traídos, siendo niños, a este país, por sus padres que entraron a los Estados Unidos en forma indocumentada.

Esos jóvenes estudiantes han crecido aquí y no conocen otro país mas que este y no pueden ser responsables por una violación a una ley por parte de sus padres y no es justo ni humano obstaculizarles su futuro… futuro en que vana vivir aquí…

Fuera de Romney que la rechazó ¿ha oído usted alguna palabra diciendo que, cuando menos, se va a estudiar el problema?

¡Yo no!

Pero tampoco el gobierno actual ha dicho algo importante al respecto.

¿Y saben por que nadie de aboca a soluciona ese problema humano?

¡Porque el dinero no está ahí!

¿Y dónde está?

El segundo triunfo de Romney, en las “primarias” la semana pasada, predice el camino que el dinero va a tomar; hay que acomodarse al muy posible candidato republicano.