Meta: el mejor Mundial

La FIFA y Brasil aseguran unidad en la organización del Brasil 2014

Ronaldo asegura  que no existen problemas con la FIFA.
Ronaldo asegura que no existen problemas con la FIFA.
Foto: AP

BRASILIA, Brasil (AP).- Altas autoridades de la FIFA, el gobierno brasileño y el comité organizador minimizaron ayer las discrepancias entre ellos y aseguraron la plena unidad en la organización de la Copa Mundial de 2014.

Las garantías de entendimiento entre las partes fueron dadas por el secretario general de la FIFA, Jerome Volcker, el ministro de Deporte, Aldo Rebelo, y el ex futbolista Ronaldo, miembro del comité organizador.

“Es el inicio de un largo viaje para demostrar que el comité organizador, el gobierno y la FIFA estamos unidos en una sola meta: hacer el mejor Mundial de todos los tiempos”, dijo Ronaldo en rueda de prensa ante de viajar junto a Valcke a la ciudad nororiental de Fortaleza para inspeccionar la marcha de las obras para el Mundial.

La gira incluirá también una visita a la ciudad de Salvador, otra sede mundialista, antes de que el dirigente de la FIFA se traslade mañana a Río de Janeiro para reunirse con funcionarios del gobierno a tratar algunos de los temas que han generado discrepancias: la seguridad y los ingresos a precios preferenciales para sectores de menos recursos.

“Vamos a trabajar todos juntos, no hay nada malo en nuestra relación para organizar este Mundial”, aseguró Valcke en la rueda de prensa.

Las tres partes difirieron sobre aspectos relativos al torneo como la autorización para vender bebidas alcohólicas en los estadios, los ingresos a los partidos a precios preferenciales para estudiantes, ancianos, indígenas y beneficiarios de programas sociales, así como sobre las garantías de seguridad.

La FIFA también señaló atrasos en las obras, como los estadios en construcción o remodelación, aeropuertos y proyectos de transporte en las 12 ciudades sede.

“Muchas veces [las discrepancias] son por una cuestión de lenguaje, pero no hay problema”, aseguró Valcke, quien anticipó que visitará Brasil cada seis a ocho semanas para revisar las obras en las sedes.