Debate toca temas latinos

Los precandidatos hablaron de Cuba, del Dream Act y del uso del inglés oficial
Debate toca temas latinos
El candidato presidencial republicano Newt Gingrich (c), junto a su esposa Callista (d).
Foto: EFE

Con un breve intercambio entre Newt Gingrich y Mitt Romney sobre si Fidel Castro irá al cielo o al infierno cuando muera, los dos candidatos favoritos en las encuestas de Florida cortejaron el voto latino —principalmente el cubano— durante un debate anoche en Tampa, a ocho días de las primarias en este estado.

Los candidatos también hablaron del DREAM Act, el inglés como idoma oficial y lo que debe hacer la gente sin documentos en el futuro para obtener una visa legal, en este debate, el primero de dos que se realizarán antes de las votaciones del primer estado donde el voto latino será de gran importancia.

La primera pregunta relativa a Latinoamérica y a la población latina de Florida llegó una hora después de iniciado el debate, cuando el periodista Brian Williams preguntó a Romney y a Gingrich cómo actuarían tras recibir noticias de la muerte de Fidel Castro, el mandatario “retirado” de Cuba.

“Primero daríamos las gracias de que Castro ha ido a ver a su creador y que será enviado a otra tierra”, dijo Romney, quien dijo que se involucraría con el nuevo régimen y tomaría el lado de los disidentes que se han opuesto al gobierno. También criticó a Obama “por tomar un camino peligroso, pensar en abrir los viajes a Cuba”.

Gingrich por su parte dijo: “Sugiero que Fidel no va a encontrarse al creador, creo que va a ir a otra parte” y luego procedió a acusar al presidente Obama de no apoyar una “primavera cubana” como la que hubo en el mundo árabe: la caída de dictadores, cambio de regimen.

Ron Paul fue el único de los cuatro precandidatos republicanos en afirmar que “ya no es 1962”.

“Ya no estamos en el oscurantismo, no tenemos que usar la fuerza y la intimidación, tenemos que abrir la conversación y tratar con los cubanos”, dijo Paul. Por su parte, Rick Santorum dijo que había que mantener “sanciones” contra Cuba y alegó que además “los cubanos, venezolanos y nicaragüenses trabajan con los jihadistas (radicales islamistas) y son una amenaza”.

Romney y Gingrich coincidieron en que el inglés debe convertirse en el idioma oficial del gobierno estadounidense, aunque esto signifique que las boletas de votación y otros documentos no puedan publicarse sino en inglés.

“Es muy importante tener un idioma unificador”, dijo Gingrich.

Paul fue el único disidente, indicando que aunque el inglés debe ser el idioma unificador, no se puede prohibir a los estados si quieren publicar boletas de votación en otros idiomas.

Romney y Gingrich indicaron que sólo apoyarían la parte del DREAM Act que legaliza a jóvenes indoucmentados por servir en las Fuerzas Armadas, una postura que ya habían enfatizado anteriormente.

Romney habló de nuevo de darle a los indocumentados “un tiempo para poner sus asuntos en orden, salir del país y ponerse en fila si quieren regresar de nuevo” legalmente.

Con las primarias de Florida en el horizonte cercano, el voto de los latinos republicanos de ese estado es crucial para decidir el nominado presidencial de ese partido, en lo que se espera será una lucha a muerte entre el ex gobernador Mitt Romney y el ex presidente de la Cámara Newt Gingrich.

Buena parte del intercambio de anoche fue dominada por acusaciones mutuas entre Romney y Gingrich.

Romney, quien según las encuestas más recientes está en segundo lugar en Florida (Rasmussen tiene a Gingrich con 41% y 32% para Romney), durante todo el día de ayer atacó consistentemente a Gingrich de “haberse dedicado al cabildeo y la venta de influencia” en Washington, durante los últimos 14 años.

Los latinos constituyen el 11% del voto latino en la interna republicana y aunque no hay datos específicos de la división por nacionalidades, tradicionalmente esa población ha sido cubana inmigrante o cubanoamericana.

En Florida sólo pueden votar en las primarias los registrados republicanos.