Real Madrid quiso… y no pudo

Barcelona termina pidiendo tiempo ante los merengues, pero clasifica a las semifinales
Real Madrid quiso… y no pudo
Los jugadores blaugrana festejan jubilosos el apurado pase a semi- finales de la Copa del Rey, ayer, ante su afición en el Camp Nou.
Foto: AP

BARCELONA, España (EFE).- El Barcelona avanzó ayer a las semifinales de la Copa del Rey al eliminar al Madrid con un marcador global de 4-3, tras empatar anoche 2-2 en un partido vibrante.

La mejor versión del Madrid en el repertorio de clásicos de estos últimos años no tuvo su premio, que cayó en manos de un Barsa irreconocible, que desperdició una ventaja de 2-0 y acabó sufriendo lo impensable hasta el final del partido.

Salió como un ciclón el Madrid, que quería comerse al Barsa para darle un golpe con el que equilibrar el partido y jugó sus mejores minutos de los últimos clásicos.

Los blaugrana, en cambio, no lograban tener demasiado el balón en los pies, y pronto se tradujo la rabia que tenía el Madrid en un acelerón sobre la meta rival.

De hecho, no le costó demasiado esfuerzo, ya que en un error gravísimo de Alves al ceder el balón a Piqué, éste lo dejó pasar e Higuaín se encontró con la opción más clara de las muchas que ha dispuesto en su carrera pero, en el mano a mano con Pinto, envió fuera el esférico.

No se amilanó el Madrid con ese error, aunque Higuaín mostró que tenía la pólvora mojada. A los dos minutos, desperdició una nueva opción de marcar. En el acecho blanco, Cristiano, desde fuera del área, lo intentó con un tiro a la media vuelta, y a los 10′ un contragolpe -como el que resolvió hace una semana el portugués en el Bernabéu ante el Barsa-, en esta ocasión acabó con el balón controlado por Pinto.

Hacía partidos, meses, que al Barcelona no lo bailaban como el Madrid lo estaba haciendo.

Balones largos buscando a Alexis para que pelease en el eje de la defensa rival evidenciaban que el Barsa no podía ordenar cuatro ideas para tomar el control del balón.

El Madrid, con los espacios reducidos en acciones defensivas y tapando cualquier línea de pase azulgrana, se sintió cómodo. Viendo la cadencia de sus acciones ofensivas, confiaba en que el gol estaba a punto de llegar. Éste pudo presentarse en un disparo sensacional de Ozil, desde unos 30 metros, que acabó con el balón estrellado en la madera.

En la continuación, José Manuel Pinto volvió a estar espléndido en un remate madridista, no así a poco de llegarse a la media hora, cuando se enredó con un balón y lo perdió ante Higuaín, quien confirmó su negación fallando otra acción clara.

El Barcelona encontró sus mejores momentos en la recta final de la primera parte, cuando la magia llegó a los pies de un ensombrecido Messi.

El argentino realizó una de sus características corridas, entregó el balón a Pedro -quien había entrado por el lesionado Iniesta-, y éste lo colocó a la derecha de Casillas (1-0).

El picotazo hizo daño a un Madrid que no había tenido casi ni una fisura. La herida se abrió un poco más en el añadido, cuando Lass se jugó la roja en una falta que cometió en la lateral del área del Madrid. El Barcelona la botó sin suerte, el balón acabó en el otro vértice, por donde apareció Alves, quien metió la pelota por la escuadra (2-0).

En la segunda parte, el Madrid siguió luchando, y pudo haber dado un paso en firme en un gol que marcó Sergio Ramos, pero fue anulado por derribar antes a Alves.

Pero entraron Benzema y Callejón (61′ y 68′), y Ronaldo logró el primer gol al regatear a Pinto (2-1).

Otro error de Piqué tres minutos después dejó el balón a Benzema dentro del área, y el francés no desaprovechó para empatar 2-2.

Con este tanto el Barsa pasó por su peor momento al ser consciente de que un gol del rival le echaba de la Copa. Al Madrid le quedaba un cuarto de hora para la proeza.

Pero Barsa, pese a sufrir y pedir la hora, tuvo tres claras para ganar con dos acciones de Messi y un remate con la cabeza de Pedro, al 90′, poco antes de que el Real perdiera a Ramos por expulsión.

El Athletic Bilbao también clasificó ayer a las semifinales de la Copa del Rey al vencer 0-1 al Mallorca (3-0 en el global) y jugará ante el Mirandés, de Segunda B, el derecho a disputar la final de una competencia que no gana desde 1985.