En prisión exconcejal de San Diego

En prisión exconcejal de San Diego
Ralph Inzunza al ser hallado culpable en 2005.
Foto: AP

SAN DIEGO (EFE).- El exconcejal Ralph Inzunza, considerado una de las promesas políticas hispanas de San Diego, se reportó ayer a prisión luego de que el juez Jeffrey Miller estableciera las 9:00 am como plazo límite para que comenzase su sentencia de 21 meses.

Con esto se cierra un proceso de seis años en el que Inzunza peleó los cargos en su contra en el caso conocido como “Strippergate” que involucraba sobornos a cambio de eliminar las reglas que impiden tocar a bailarinas semidesnudas en la ciudad.

A principios de mes, la Corte Suprema estatal declinó escuchar la última apelación del exconcejal de San Diego, con lo que el juez se vio en libertad de decidir la fecha límite para el comienzo del cumplimiento de la sentencia.

Un jurado lo encontró culpable hace seis años de tráfico de influencias, aprovechándose de su cargo en el ayuntamiento a fin de recibir contribuciones de campaña por parte del dueño de establecimientos de bailarinas exóticas en Las Vegas Michael Galardi.

De acuerdo con la acusación, Galardi, junto con el cabildero de Las Vegas Lance Malone, conspiraron para entregar sobornos a Inzunza y los concejales Michael Zucchet y Charles Lewis.

De acuerdo con los fiscales, Izunza accedió a relajar las reglas que impiden que en San Diego los clientes puedan tocar a las bailarinas exóticas, por lo que presentaron cargos por extorsión, utilización fraudulenta de servicios honestos por correo, y conspiración para intercambiar favores políticos a cambio de contribuciones de campaña.

Izunza pasará su tiempo tras las rejas en una prisión en el condado de Merced, considerada como de baja seguridad, donde deberá pasar al menos el 85 por ciento de los 21 meses de la sentencia antes de ser elegible para ser liberado.

Mientras que Lewis falleció antes de enfrentar juicio, Zucchet fue absuelto por un jurado en siete de los nueve cargos a los que se enfrentaba, por lo que los fiscales decidieron no seguir adelante con la presentación de los cargos restantes.

Malone y Galardi fueron sentenciados a 36 meses y 15 meses en la cárcel, respectivamente.