Fracasa plan de un seguro para todos

Por quinta vez fracasó en la legislatura estatal, un esfuerzo por dar cobertura médica pública a los casi 7 millones de californianos sin seguro médico.
Fracasa plan de un seguro para todos
Se esperaba dar cobertura médica a los casi 7 millones de californianos que no cuentan con seguro.
Foto: Thinkstock

SACRAMENTO.- Por quinta vez fracasó en la legislatura estatal, un esfuerzo por dar cobertura médica pública a los casi 7 millones de californianos sin seguro médico.

“En 2003 y 2004, el proyecto de ley no alcanzó a llegar al escritorio del gobernador; en 2006 y 2008 el entonces gobernador Arnold Schwarzenegger la vetó; en 2010 fue retenida en la Asamblea y esta semana murió en el Senado al no tener suficientes votos ni de los demócratas para ser aprobada por un voto mayoritario”, explico Anthony Wright, de la organización Acceso a la Salud de California Health Access California.

“En el fondo”, consideró Wright, “el principal obstáculo para establecer el seguro médico para todos en California han sido las aseguradoras privadas que proveen seguro médico. Así que necesitamos trabajar más en organización y educación para poder un día tener en California, cobertura médica para todos sin excepción”, estableció.

La medida AB810 del senador demócrata de San Francisco, Mark Leno se quedó en el camino con sólo dos votos faltantes para ser aprobada. Los demócratas necesitaban 21 votos, y sólo consiguieron 19 de su bancada y ninguno de los republicanos.

Wright explicó que hubiera sido un complemento a largo plazo de la reforma federal de salud, la cual se implementará en los próximos dos años.

“Lo que sucede es que la reforma federal de salud cubrirá a dos tercios de los californianos sin seguro médico. Ahora tenemos entre 6 y 7 millones sin seguro, más del 50% son latinos, y con la reforma se beneficiarán unos 4 millones pero no todos. El proyecto de California de cobertura universal pública hubiera cubierto a los faltantes”, dijo Wright a La Opinión.

Pero el fracaso de esta semana no significa que el esfuerzo por asegurar a todos en California morirá.

“Las enfermeras no se darán por vencidas para ganar un cuidado de salud universal garantizado como lo buscaba la SB810”, dijo a través de un comunicado DeAnn McEwen, copresidenta de la Asociación de Enfermeras de California. “No abandonaremos a nuestros pacientes que necesitan esta reforma vital”, enfatizó.

Nan Brasmer, presidente de la Alianza para los Estadounidenses Pensionados deploró el fracaso de la medida porque dijo ofrecía la única solución a los costos de salud desmesurados en momentos en que los programas esenciales para los ancianos han sido cortados y los gastos de salud inesperados no cubiertos por los seguros médicos se han ido por las nubes.

La SB810 habría creado un sistema de cuidado de salud de California que hubiera reemplazado a las compañías aseguradoras privadas. Los críticos dicen que dicho sistema conocido como el pagador único hubiera sido demasiado costoso pero “eso no es verdad”, opinó el doctor Henry L. Abrons de la organización Médicos por un Programa Nacional de Salud.

“Actualmente los Estados Unidos gastan más del doble que cualquier otro país en cuidado de salud. Tenemos bastante dinero en el sistema, suficiente para asegurar al 100% de nosotros, sólo necesitamos gastarlo más sabiamente”, estableció.

Añadió que la mejor manera es sacar a las aseguradoras del juego ya que son responsables de que el 30% de cada dólar que se paga por la salud se pierda en el pago exorbitante en salarios a presidentes, cabilderos, promoción, administración y accionistas.

Pilar Schiavo, coordinadora de la campaña por una California Saludable dijo que si California tuviera un seguro médico universal no estaríamos viendo casos como el de Jesús Navarro, quien recientemente fue despedido y a quien se le negó un transplante de riñón en el Centro Médico de la Universidad de California en San Francisco debido a que es indocumentado. Él tenía un seguro médico, a su esposa como donadora, y era el siguiente en la lista.

Schiavo comentó que aunque están desilusionados, “es sólo el comienzo de nuestros esfuerzos para ganar un cuidado de salud amplio y con calidad para todos”.