Pachuca hunde más a E-Tecos

Tuzos ligan segunda victoria al hilo ante Estudiantes, que agudizan su crisis

Pachuca hunde más a E-Tecos
Mauro Cejas, de Tuzos, fue clave en victoria ante Tecos.
Foto: MEXSPORT

PACHUCA, Hidalgo (NTX).- Pachuca consiguió ayer su segunda victoria consecutiva y de paso agudizó la crisis de Estudiantes Tecos, al derrotarlo 2-0, en partido de la sexta fecha del Clausura 2012.

Los goles de la victoria fueron obra de Daniel Arreola, al 28′, así como del argentino Mauro Cejas, al 42′.

Cuando un equipo bien armado se encuentra de frente con otro que sufre de graves problemas de aplicación y mentalidad, las consecuencias son fatales para el segundo y eso fue lo que ocurrió entre Pachuca y Tecos.

Aunado a todas estas desgracias por las que atraviesan los zapopanos, la crisis se agudiza cuando un jugador como Eduardo Lillingston deja escapar un gol cantado al mandar su remate por encima, cuando ya ni siquiera había portero, apenas al minuto ocho.

Tras verse perdonado, el conjunto hidalguense se dio cuenta que necesitaba apretar un poco para imponer condiciones y así lo hizo, lo que le valió para irse al frente en el marcador, al 28′.

Todo se originó en un tiro libre indirecto afuera del área en el que el argentino Mauro Cejas tocó para Daniel Arreola, quien sacó un disparo raso que se coló pegado al poste derecho de Christian Martínez, para poner el 1-0.

Con la ventaja, el cuadro de casa se asentó por completo en la cancha y cerca estuvo de aumentar la ventaja en un disparo de Jaimen Ayoví, pero Martínez con un manotazo salvó su meta.

A tres minutos del descanso, llegó la segunda anotación del partido en una jugada en la que con todas las facilidades, Héctor Herrera le devolvió una pared a Cejas, quien por izquierda definió ante la salida del guardameta, al 42′.

Para la parte complementaria, el técnico de la UAG, el uruguayo Héctor Hugo Eugui, hizo cambios en busca de una reacción de su equipo, con los ingresos de Fernando Gutiérrez, Michel Vázquez y Édgar Solís.

Dichas modificaciones, sin embargo, no tuvieron el más mínimo impacto en unos Tecos que parecían ya totalmente entregados a la derrota.