LA VÍBORA

LA VÍBORA
Gloria Trevi
Foto: J. Emilio Flores / La Opinión
Guia de Regalos

Qué raro. Esta semana vi en El gordo y la flaca a Gloria Trevi. Su comportamiento me sigue pareciendo extraño; actúa como si todavía tuviera 20 años, cuando es “una señora parida”, como alguna vez dijo de las miembros de su clan que luego se convirtieron en sus detractoras. Luego, según ella está locamente enamora del mequetrefe con el que se casó. Pero lo que les quiero comentar es que no podía dejar de verle la cara. Sin duda trae inyecciones de botox, además de tantas cirugías que casi me atrevo a decir que le hace competencia a Lucía Méndez. Bueno, aquí sí exageré un poquito, pero al ritmo al que va, de seguro Trevi pronto parecerá la doble de la Méndez. Volviendo al tema, si ven con detenimiento a la cantante notarán que se arregló los pómulos (como Thalía), se inyectó los labios, se quitó arrugas y se afiló la nariz, que le quedó tan perfecta que de seguro la misma Barbie la envidia. Eso no es lo peor. Lo peor es que ahora sus expresiones son tipo Julio Iglesias, o tipo títere de esos a los que solo se les mueve la boca cuando hablan. Si recuerdan a Neto y Titino de seguro me darán la razón. No expresiones, no muecas. Les puse esta foto de 2005 para que vean cómo lucía en ese entonces: nariz chata, comisuras de los labios profundas, pómulos no resaltados… Supongo que a sus cuarentaytantos años debe tener un terror enorme a envejecer, como muchas figuras de la farándula. Pero por lo que se ve, tanto ella como muchos otros lo único que hacen es convertirse en esclavos del bisturí. Basta que te metan cuchillo una vez para que le pierdas el miedo. Si Gloria sigue así, por lo menos ya tendremos a la sucesora de La Tigresa… corregida y aumentada.

¿Y qué onda con… CHRISTINA AGUILERA? Cuando pienso en esta cantante me vienen a la mente imágenes de cuando comenzó su carrera. Era una casi princesita, toda linda, modosita y cándida. Ahora la veo y no deja de sorprenderme, no solo porque se echa como cinco kilos de maquillaje, sino porque tal parece que su figura ya no le importa tanto. ¿La han visto en el programa The Voice? La verdad, parece que le está entrando a los hot dogs Pink’s duro y tupido, porque tiene unos cachetes que ya los quisiera Quico el del Chavo del Ocho. Insisto: ¿si personas como ella tienen tanto, pero tanto dinero, por qué no contratan a un buen chef que les cocine puras ensaladitas con rebanadas de aire? Christina está exageradamente boluptuosa, cachetona, y a eso agréguenle esos tremendos implantes. Para acabarla, es una artista tan chiquita -es decir, de baja estatura- que una libra de más se le nota. Y si no es mucho pedir, que cambie su color de pelo. Ese tono se le ve más falso que a Cristina Saralegui. Ay, qué horrible comparación, ¿verdad?