Anciano vive en el limbo

Anciano  vive en el limbo
Lo único que recuerda es su nombre, Rafael Castro González (izq), pero no sabe donde vive ni quien es su familia.
Foto: Ayra Azanza / La Opinion

Se llama Rafael Castro González. Su nombre es lo único a lo que sabe responder con certeza. De ahí en más, todo es información confusa, enredada en una mente por la cual han pasado 60 años de vida, de los cuales ha vivido los dos últimos deambulando entre hospitales, albergues y calles sin recordar en dónde está su hogar.

Una de las cosas que recuerda el señor Castro, es que en un extraño le puso algo en una bebida que lo durmió por días enteros y desde entonces no ha podido regresar a su hogar que, según recuerda, está en Costa Mesa.

“Un hombre me pidió que le comprara una cerveza, yo le dije que no tomo. Pero luego me invitó algo de un vaso, y sí tomé un trago. Entonces me empecé a sentir muy cansado, ni la policía pudo despertarme”, aseguró Castro.

Esos trozos de memoria ha sido posible recuperarlos con la ayuda de Amadeo Hernández, de la Fundación Bernardina, quien se ha hecho cargo de Castro. El 14 de febrero, irónicamente en el día del “amor y la amistad”, Castro fue notificado por el albergue Union Rescue Mission en la calle San Pedro del centro de Los Ángeles, que no podía quedarse más tiempo ahí. Un trabajador del albergue lo llevó al Consulado General de El Salvador para que ahí se hicieran cargo de él.

El vocero del Consulado de El Salvador, Soudi Jiménez, indicó que, si bien este tipo de casos no son muy frecuentes, reciben al año de 5 a 7 casos como el de Castro.

Este es el cuarto caso que atiende la Fundación Bernardina desde que comenzó operaciones en 2007 a raíz del trágico incidente que marcó la vida de Hernández, fundador de la organización.

En enero de 2001, la señora Bernardina, madre de Hernández, se extravió al salir de un casino en Las Vegas. Fue encontrada siete meses después sin vida en el desierto.

Si usted reconoce a Rafael Castro o sabe en dónde se encuentra su familia, puede comunicarse al (323) 633 7418 de Fundación Bernardina.

Ayudar a un anciano extraviado no es tarea fácil ni rápida. Para poder encontrar a los familiares, es necesario primero “armar un rompecabezas de información que estos ancianos tienen en su mente” dijo Hernández.

Para encontrar todas las piezas, los ancianos son hospedados, uno a la vez, en la casa de Hernández y su familia, donde se les ofrece cuidados básicos como higiene y alimentación.

Así es como, pieza a pieza, van encontrando datos que los lleven a localizar a los familiares.

“Alguien tiene qué aparecer. Algún hijo, sobrino o nieto se va a compadecer y lo va a recibir en su familia”, dijo Valenzuela en relación al caso de Castro.

Según la Oficina del Censo, el 11% de la población de Los Ángeles es anciana. Asímismo, la población hispana mayor de 65 años asciende a 2,435,000 personas a nivel nacional según el censo de 2010.

Fundación Bernardina ayudará a Castro a reencontrar su identidad, a identificar su registro en el Seguro Social y cualquier dato que les ayude a identificarlo. “Todo lo hacemos por la vía legal, asesorados por abogados y con autorización por escrito”, manifestó Hernández.