Hay más parejas interraciales

Sin embargo el porcentaje es muy bajo en la sociedad estadounidense

Un reporte de Pew Research Center publicado esta semana declaraba triunfal que la tasa de matrimonio interracial o interétnico ha llegado al 8.4% y entre los nuevos enlaces, al 15.1% de todos los matrimonios en los Estados Unidos. Los Latinos y Asiáticos tienen las tasas más altas de matrimonio a personas de raza o etnia diferentes.

“El matrimonio que cruza líneas raciales o étnicas continúa en alza”, declaró el reporte, señalando que los grupos que tienden más a ello son los latinos o hispanos (26%) y los asiáticos (28%). Para los afroamericanos es 17% y para los blancos no hispanos, la tasa más baja, 9%.

La pareja más común entre los nuevos matrimonios interétnicos es blanco con hispano (latino), que son un 43% de los nuevos enlaces.

Pero aunque los matrimonios entre personas de diferente etnia, raza o cultura en los Estados Unidos va en aumento, los observadores se preguntan si hay que celebrar con una gran fiesta lo que a todas luces es aún un porcentaje muy pequeño de la sociedad estadounidense.

“Honestamente creo que aún son porcentajes muy bajos. Creo que la gente se emociona demasiado cuando ve estos estudios, como si viviéramos en una sociedad post racial y los números fueran tan enormes, el cambio tan grande. La verdad es que no lo es”, señaló Mark Sawyer, director del Centro para el Estudio de la Raza, Etnia y política de UCLA.

Sawyer, quien es afroamericano y está casado con una salvadoreña señala que parece absurdo que aún la inmensa mayoría de los matrimonios no sean entre personas de diversas razas y orígenes étnicos, a pesar de que estos grupos han vivido en la misma sociedad por décadas o más. “No hay nada nuevo en la presencia de mexicanos, asiáticos, y menos de negros y otros grupos étnicos, nacionales o raciales”, dijo Sawyer.

Por supuesto, hasta hace 50 años, el matrimonio interracial era penalizado en muchos estados del país y la segregación racial era una realidad económica y social en muchos rincones del país.

Eso no quiere decir que ha sido un proceso facil y quizá por eso, el progreso ha sido lento. Cuando Rose Valdez Houser, méxicoamericana, se divorció de su primer marido en los años sesenta, se casó con un hombre de ascendencia Galesa (Welch).

“Fue muy dificil, por delante su familia me recibía bien pero por detrás no me aguantaban, y es porque era latina y no les gustaba que me hubiera casado con él”, comenta la mujer, residente del norte de California.

Los prejuicios y el racismo tienen mucho que ver en las actitudes hacia el matrimonio. El reporte de Pew destaca que las actitudes hacia los matrimonios “mixtos” han ido cambiando para mejor, aunque apenas un 43% de los estadounidenses dice que este tipo de enlace “beneficia” a la sociedad, 11% dice que el cambio es para peor y 44% que no importa.

Las minorías, adultos jóvenes, personas educadas y los que se describen como políticamente liberales, así como los que viven en el oeste y el noreste del país tienden a tener una actitud más positiva al respecto.

Para ver el reporte en su totalidad visitar: http://www.pewsocialtrends.org/2012/02/16/the-rise-of-intermarriage/

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